MPLS lleva años apareciendo en las quinielas de tecnologías destinadas a desaparecer, pero continúa formando parte de numerosas redes corporativas. El crecimiento de SD-WAN, Internet empresarial, fibra y conectividad 4G/5G ha cambiado el papel de las redes privadas tradicionales, aunque eso no significa necesariamente que hayan dejado de tener sentido. En muchas empresas, la evolución está siendo menos radical: MPLS deja de transportar todo el tráfico y pasa a convivir con otros accesos dentro de una arquitectura híbrida.
Las claves de MPLS y SD-WAN en 20 segundos
- MPLS es un servicio de transporte, mientras que SD-WAN es una arquitectura para gestionar y seleccionar entre diferentes conexiones.
- SD-WAN puede trabajar sobre Internet, MPLS, fibra dedicada y 4G/5G simultáneamente.
- MPLS sigue teniendo sentido cuando se buscan prestaciones contratadas y SLA definidos por el operador.
- SD-WAN aporta selección dinámica de rutas, gestión centralizada y mayor libertad para combinar accesos.
- En muchas redes corporativas, ambas tecnologías pueden ser complementarias.
La comparación entre MPLS y SD-WAN suele plantearse como una sustitución directa: la red tradicional frente a la moderna. Técnicamente es una simplificación.
MPLS (Multiprotocol Label Switching) y SD-WAN (Software-Defined Wide Area Network) no hacen exactamente lo mismo. El primero es una tecnología utilizada por los operadores para proporcionar conectividad entre ubicaciones con características de servicio determinadas. El segundo introduce una capa de gestión y control sobre una red WAN que puede utilizar diferentes transportes por debajo.
Por eso una empresa puede desplegar SD-WAN y continuar utilizando sus circuitos MPLS.
La pregunta interesante no es tanto cuál de las dos tecnologías sobrevivirá, sino qué tráfico merece seguir utilizando una red privada y qué tráfico puede viajar directamente por Internet.
Qué son MPLS y SD-WAN y en qué se diferencian
MPLS permite a un operador construir redes privadas para conectar oficinas, centros de datos y otras ubicaciones empresariales.
En una configuración clásica, una organización con sedes en Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla puede contratar al operador una red MPLS que interconecte todas ellas. El proveedor gestiona la infraestructura y ofrece unas condiciones de servicio determinadas.
Durante años fue una solución natural para centralizar aplicaciones empresariales.
La sede enviaba prácticamente todo su tráfico hacia el centro de datos corporativo, donde estaban alojados ERP, CRM, correo electrónico, servidores de archivos y otras aplicaciones.
Pero la forma de consumir tecnología ha cambiado.
Microsoft 365, Salesforce y muchas aplicaciones SaaS están en Internet. Los servicios pueden encontrarse en AWS, Azure o Google Cloud. Las empresas trabajan con varios centros de datos y el usuario necesita acceder directamente a recursos externos.
Enviar todo ese tráfico primero hacia una ubicación central puede añadir recorridos innecesarios.
SD-WAN nació en buena medida para gestionar esta nueva realidad.
| Característica | MPLS | SD-WAN |
|---|---|---|
| Qué es | Tecnología/servicio de transporte WAN | Capa de gestión y control de la WAN |
| Conectividad | Red gestionada por el operador | Puede utilizar Internet, MPLS, 4G/5G y otros accesos |
| SLA | Definido por el servicio contratado | Depende de los transportes y del diseño |
| Rutas | Gestionadas principalmente sobre la red del operador | Puede seleccionar caminos según políticas y estado de los enlaces |
| Aplicaciones SaaS | Puede requerir recorridos menos directos según arquitectura | Permite salida directa a Internet cuando se configura para ello |
| Alta disponibilidad | Depende del servicio y redundancia contratados | Puede combinar varios enlaces y operadores |
| Gestión | Muy vinculada al carrier | Habitualmente centralizada mediante plataforma SD-WAN |
| Escalabilidad de sedes | Requiere contratar conectividad apropiada | Puede aprovechar accesos disponibles en cada ubicación |
| Coste | Habitualmente superior al acceso a Internet equivalente | Puede reducir dependencia de enlaces privados, pero añade plataforma/equipamiento |
| Seguridad | Red privada no equivale por sí sola a cifrado extremo a extremo | Suele incorporar túneles cifrados y políticas, según solución |
| Uso habitual | Tráfico corporativo que requiere condiciones controladas | WAN híbrida, SaaS, cloud y múltiples transportes |
Hay un detalle especialmente importante en la tabla: un SLA de SD-WAN no puede crear por software unas garantías que el transporte subyacente no proporciona.
SD-WAN puede detectar que un enlace tiene pérdida de paquetes, latencia elevada o jitter y mover determinadas aplicaciones hacia otro camino. Eso puede mejorar enormemente la disponibilidad percibida.
Pero si dos conexiones a Internet fallan simultáneamente, el software no puede inventar una tercera red.
SD-WAN no sustituye necesariamente a MPLS
Una arquitectura SD-WAN puede tener dos fibras de Internet, una conexión 5G y un circuito MPLS.
El sistema puede medir continuamente las características de esos caminos y aplicar políticas según las aplicaciones.
El tráfico hacia Microsoft 365 podría salir directamente a Internet. Una videoconferencia podría utilizar el enlace con menor latencia y jitter. El acceso a una aplicación corporativa crítica alojada en un centro de datos privado podría mantenerse sobre MPLS.
Si un enlace se degrada, SD-WAN puede seleccionar otro disponible.
Este enfoque evita tratar todo el tráfico como si tuviera las mismas necesidades.
Y ahí se encuentra probablemente una de las razones por las que MPLS sigue existiendo.
Una transferencia de archivos, una consulta web, una sesión de voz y una operación contra un sistema empresarial crítico no tienen necesariamente los mismos requisitos de latencia, pérdida de paquetes, disponibilidad o seguridad.
Tampoco todas las empresas tienen la misma distribución geográfica.
Una compañía con cuatro oficinas españolas conectadas principalmente con aplicaciones SaaS tiene necesidades diferentes de las de una organización con decenas de plantas industriales, centros logísticos, centros de datos privados y aplicaciones heredadas.
Por eso tampoco puede afirmarse que SD-WAN sea automáticamente mejor o más barato.
El resultado depende de los accesos contratados, redundancia, equipamiento, licencias, operación, seguridad y soporte.
El cloud ha cambiado la economía de la WAN
La transformación más importante probablemente no sea SD-WAN en sí misma, sino el cambio en el destino del tráfico empresarial.
Cuando las aplicaciones estaban concentradas en uno o dos centros de datos privados, construir una red que llevara las comunicaciones de las sucursales hasta esos puntos tenía bastante lógica.
Ahora una parte creciente del tráfico tiene como destino Internet.
Una empresa puede tener su ERP en un cloud privado, correo y colaboración en Microsoft 365, CRM como SaaS, copias de seguridad en otro centro de datos y diferentes aplicaciones repartidas entre proveedores.
La WAN tiene que adaptarse a esa distribución.
SD-WAN permite establecer políticas según la aplicación y aprovechar varios transportes simultáneamente. Esto puede reducir la necesidad de dimensionar MPLS para absorber absolutamente todo el tráfico de una sede.
Una empresa podría, por ejemplo, conservar un circuito privado para determinadas aplicaciones y utilizar accesos de Internet para la mayor parte del tráfico SaaS.
En ese escenario MPLS deja de ser toda la WAN y pasa a convertirse en uno de sus transportes.
Ese matiz cambia bastante el debate sobre su desaparición.
MPLS tampoco significa automáticamente seguridad
Otro punto que conviene aclarar es la frecuente asociación entre MPLS y cifrado.
Una red MPLS proporciona separación lógica respecto a otros clientes del operador, pero eso no implica necesariamente que el tráfico viaje cifrado extremo a extremo.
Son conceptos diferentes.
Si una organización necesita confidencialidad criptográfica puede utilizar tecnologías adicionales independientemente de que el transporte sea MPLS o Internet.
SD-WAN suele establecer túneles cifrados entre sus diferentes puntos, aunque las características concretas dependen de cada producto y configuración.
La seguridad de una WAN moderna debe analizarse además junto con firewalls, segmentación, identidades, acceso Zero Trust, Secure Access Service Edge (SASE) y otros controles.
Por eso elegir Internet más SD-WAN tampoco convierte automáticamente una red en segura.
La arquitectura completa es la que determina el resultado.
¿Cuándo sigue teniendo sentido MPLS?
MPLS puede continuar siendo adecuado cuando una empresa necesita conectar ubicaciones con unas condiciones de servicio contratadas y predecibles, especialmente si mantiene aplicaciones privadas sensibles a latencia, pérdida de paquetes o jitter.
También puede existir una razón mucho más práctica: la red ya está desplegada, funciona correctamente y la organización ha realizado una inversión considerable en ella.
Sustituir algo que funciona únicamente porque existe una tecnología más reciente no siempre genera un retorno suficiente.
El análisis cambia cuando una empresa abre muchas sedes, aumenta rápidamente el tráfico hacia aplicaciones SaaS o paga circuitos privados de gran capacidad para transportar datos cuyo destino final es Internet.
Ahí SD-WAN puede aportar más flexibilidad.
Una nueva oficina puede disponer inicialmente de fibra empresarial y respaldo 5G, mientras posteriormente se incorpora otro transporte si la criticidad lo justifica.
La gestión centralizada también permite aplicar políticas similares en decenas o cientos de ubicaciones sin configurar cada dispositivo de manera completamente independiente.
La arquitectura híbrida tiene bastante sentido
La decisión tampoco tiene por qué producirse de golpe.
Una empresa puede desplegar SD-WAN encima de su infraestructura existente y comenzar a introducir conexiones adicionales.
Después puede observar qué ocurre realmente con el tráfico.
Qué aplicaciones necesitan MPLS. Cuáles funcionan correctamente sobre Internet. Cuánto tráfico termina en SaaS. Qué enlaces presentan problemas. Qué disponibilidad real obtiene cada sede.
A partir de esos datos puede reducir, mantener o ampliar determinados circuitos.
Este proceso convierte SD-WAN en algo más interesante que una simple alternativa económica a MPLS: permite desacoplar en mayor medida las políticas de red del transporte utilizado.
La capa SD-WAN decide cómo utilizar las conexiones disponibles.
MPLS puede ser una de ellas.
Internet otra.
Una segunda fibra de un operador diferente puede añadir diversidad.
4G o 5G puede proporcionar respaldo en determinadas ubicaciones.
La cuestión vuelve entonces al diseño.
Una arquitectura híbrida mal construida puede resultar más compleja y cara que la red anterior. Una correctamente dimensionada puede utilizar cada transporte donde aporta más valor.
Por eso probablemente sea prematuro declarar muerto a MPLS.
Lo que sí parece haber perdido terreno es una idea diferente: que absolutamente todo el tráfico corporativo tenga que atravesar obligatoriamente una única red privada del operador.
Las aplicaciones ya no viven todas en el mismo sitio y las redes empresariales tampoco tienen por qué utilizar un único camino para llegar hasta ellas.

Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia existe entre MPLS y SD-WAN?
MPLS es una tecnología utilizada para proporcionar conectividad WAN gestionada, mientras que SD-WAN es una capa de control capaz de administrar diferentes transportes. Una red SD-WAN puede utilizar Internet, MPLS, 4G/5G y otros accesos simultáneamente.
¿SD-WAN puede sustituir completamente a MPLS?
Sí en determinadas organizaciones, pero no tiene por qué hacerlo. La decisión depende de las aplicaciones, SLA requeridos, ubicación de los servicios, disponibilidad de conectividad y diseño de redundancia.
¿Se puede utilizar MPLS dentro de una SD-WAN?
Sí. De hecho, una arquitectura híbrida puede utilizar MPLS como uno de sus transportes y seleccionar dinámicamente entre este, Internet u otras conexiones según las políticas establecidas.
¿MPLS es más seguro que Internet?
Una red MPLS proporciona separación lógica y gestión por parte del operador, pero esto no significa automáticamente que el tráfico esté cifrado extremo a extremo. La seguridad debe analizarse como parte del diseño completo de la red.
Infografía vía post de Linkedin
