LaLiga ha encontrado margen para mantener activos sus bloqueos de direcciones IP incluso después del final de la temporada de Primera División. Aunque la jornada 38 se disputó el 25 de mayo y muchos usuarios esperaban un paréntesis en las interferencias sobre servicios alojados en redes compartidas, los partidos de Segunda División han permitido que la medida siga aplicándose durante el mes de junio.
La situación vuelve a poner sobre la mesa una de las prácticas más polémicas de los últimos meses en España: el bloqueo de IPs desde las redes de acceso de las operadoras para impedir la difusión no autorizada de partidos de fútbol. El problema es que esas direcciones no siempre sirven únicamente al presunto servicio infractor. En infraestructuras como Cloudflare, una misma IP puede estar compartida por múltiples webs y aplicaciones legítimas, lo que provoca daños colaterales sobre terceros que no tienen relación con la piratería audiovisual.
Bloqueos que no terminaron con Primera División
Según BandaAncha, los bloqueos impulsados por LaLiga se mantienen desde febrero de 2025 con respaldo judicial. El mecanismo permite ordenar a las operadoras el bloqueo de direcciones IP que LaLiga considera utilizadas para distribuir su señal sin permiso, siempre dentro de las condiciones fijadas por una sentencia de diciembre de 2024.
La primera condición es que las nuevas direcciones bloqueadas sean “IPs sustitutas o sucesoras” de un listado inicial de 123 IPs. La segunda es que la actualización y aplicación de los bloqueos se produzca en días con partidos cuyos derechos corresponden a LaLiga. La controversia está en cómo se interpreta esa sucesión de IPs y en la falta de supervisión independiente continua sobre el proceso.
El final de Primera División no ha supuesto el fin inmediato de la medida porque la competición de Segunda División sigue activa. Los partidos de las semifinales de ascenso han servido para mantener la cobertura temporal que permite ordenar los bloqueos. De acuerdo con las sondas de Hay Ahora Fútbol citadas por BandaAncha, durante los encuentros de ida se detectaron bloqueos centrados exclusivamente en direcciones de Cloudflare, con un pico de hasta 54 IPs de la red CDN bloqueadas el sábado a las 23:18.
| Elemento | Situación descrita |
|---|---|
| Inicio de los bloqueos | Febrero de 2025 |
| Base judicial | Sentencia de diciembre de 2024 |
| Listado inicial | 123 IPs |
| Condición principal | IPs consideradas sustitutas o sucesoras |
| Cuándo pueden aplicarse | Días con partidos titularidad de LaLiga |
| Servicios afectados | IPs compartidas, especialmente de Cloudflare |
| Pico detectado | Hasta 54 IPs de Cloudflare bloqueadas |
| Fin previsto de Segunda División | 20 de junio |
| Vigencia de autorización | Hasta el final de la temporada 2026/2027 |
| Inicio provisional próxima Liga | 14 de agosto |
Cloudflare y el problema de las IPs compartidas
El caso de Cloudflare es especialmente delicado porque su red actúa como CDN, proxy inverso y capa de protección para millones de dominios y servicios. Bloquear una IP concreta puede cortar el acceso al contenido que LaLiga quiere perseguir, pero también puede afectar a webs, tiendas online, servicios SaaS, APIs, paneles de control, medios digitales o herramientas empresariales que comparten esa misma infraestructura.
Este es el punto que ha convertido la estrategia en un problema más amplio que la lucha contra la piratería. El bloqueo por IP puede ser técnicamente rápido, pero resulta poco preciso en entornos cloud y CDN modernos. Internet ya no funciona como una relación simple entre una dirección IP y una web. Muchas plataformas utilizan balanceo, anycast, infraestructura compartida y cambios dinámicos que hacen que una misma IP pueda servir a múltiples clientes sin relación entre sí.
La consecuencia es conocida: usuarios que no intentan acceder a emisiones ilegales pueden encontrarse con servicios legítimos caídos o inaccesibles. Para empresas afectadas, el problema no es solo una molestia puntual. Puede suponer pérdida de ventas, interrupciones de soporte, problemas reputacionales o incidencias difíciles de explicar a sus propios clientes.
LaLiga defiende estos bloqueos como una herramienta para proteger sus derechos audiovisuales. Desde el punto de vista de los titulares de contenido, la piratería supone una pérdida económica y una amenaza al modelo de explotación de los derechos deportivos. Pero la proporcionalidad de la medida queda en entredicho cuando se bloquean direcciones compartidas y se perjudica a terceros ajenos al conflicto.
Una autorización que puede durar hasta 2027
El calendario también es importante. Según la información publicada, la competición de Segunda División se prolonga hasta el 20 de junio, fecha prevista para la final. Después de ese partido, los bloqueos deberían desaparecer de forma temporal, pero el respiro puede ser breve. La autorización judicial permite continuar con estas medidas hasta el final del acuerdo vigente de adjudicación de derechos con Telefónica, que cubre hasta la temporada 2026/2027.
Esto significa que, salvo cambios regulatorios o judiciales, los bloqueos podrían volver con el arranque de la próxima temporada. La fecha provisional planteada para el inicio de la competición es el viernes 14 de agosto. En la práctica, los usuarios y empresas afectadas podrían convivir al menos otro año con episodios similares durante jornadas de partido.
El escenario político, sin embargo, puede cambiar. La polémica ha llegado ya a los grandes grupos políticos, que han reconocido el riesgo de daños a terceros inocentes y han prometido regular este tipo de bloqueos. La pregunta es cómo hacerlo sin vaciar de contenido la protección de derechos audiovisuales, pero evitando que una medida antipiratería afecte a servicios legítimos.
Una regulación más precisa tendría que abordar varias cuestiones: quién valida las IPs antes de bloquearlas, qué nivel de prueba se exige, cómo se minimizan daños colaterales, qué mecanismos de reclamación existen, cuánto tarda en levantarse un bloqueo erróneo y quién responde ante los perjuicios causados. Sin esas garantías, el sistema seguirá dependiendo en gran medida del criterio del titular de derechos que solicita el bloqueo.
La experiencia acumulada desde febrero de 2025 puede pesar en futuras decisiones judiciales. Si durante dos temporadas se documentan caídas de servicios legítimos, bloqueos a redes de CDN y efectos sobre terceros no relacionados con la piratería, será más difícil defender que el sistema funciona sin externalidades relevantes.
La lucha contra la piratería audiovisual es legítima. Pero la herramienta utilizada importa. Bloquear IPs compartidas en una Internet dominada por CDN, cloud y servicios distribuidos puede resolver un problema creando otros. Y cuanto más se prolongue la medida, más evidente será la necesidad de un equilibrio entre protección de derechos, neutralidad técnica, garantías judiciales y seguridad jurídica para quienes nada tienen que ver con las retransmisiones ilegales.
Preguntas frecuentes
¿Por qué siguen los bloqueos si ya terminó Primera División?
Porque la Segunda División continúa en marcha y la autorización permite aplicar bloqueos en días con partidos titularidad de LaLiga. La final de Segunda está prevista para el 20 de junio.
¿Qué relación tiene Cloudflare con estos bloqueos?
Según las mediciones citadas por BandaAncha, los bloqueos recientes se han centrado en direcciones IP de Cloudflare. El problema es que esas IPs pueden estar compartidas por muchos servicios legítimos distintos.
¿Cuánto tiempo puede mantener LaLiga estos bloqueos?
La autorización judicial está vinculada al acuerdo vigente de adjudicación de derechos con Telefónica, que cubre hasta el final de la temporada 2026/2027.
¿Por qué son polémicos los bloqueos por IP?
Porque pueden afectar a terceros inocentes cuando la IP bloqueada pertenece a una infraestructura compartida, como una CDN. Esto puede provocar caídas o interrupciones en servicios que no tienen relación con la piratería.
vía: bandaancha.eu
