Vodafone España quiere llevar la cobertura móvil más allá de las antenas terrestres. La operadora ha anunciado un acuerdo comercial con Satellite Connect Europe para ofrecer conectividad directa al móvil por satélite, una tecnología conocida como Direct-to-Device o D2D, que permite que un teléfono convencional se conecte a satélites de órbita baja cuando no hay red móvil disponible.
La compañía sitúa el lanzamiento comercial en 2027, siempre que reciba la autorización regulatoria necesaria. Antes, su intención es iniciar en 2026 pruebas beta con clientes empresariales y administraciones públicas. El anuncio lo ha realizado Julia Velasco, directora de Tecnología y Operaciones de Vodafone España, durante el DigitalES Summit celebrado en Madrid.
El movimiento llega en plena carrera por extender la cobertura móvil desde el espacio. Durante años, la promesa de conectar cualquier móvil en zonas sin cobertura sonaba lejana. Ahora empieza a tomar forma comercial. Vodafone quiere hacerlo apoyándose en Satellite Connect Europe, la sociedad creada por Vodafone Group y AST SpaceMobile para comercializar en Europa servicios satelitales directos al dispositivo.
No sustituye al 5G: lo extiende donde no llega
La clave del servicio no está en reemplazar la red móvil terrestre. Vodafone no plantea que el satélite sustituya a las antenas 4G o 5G, sino que actúe como complemento en zonas rurales, áreas remotas, entornos marítimos, emergencias o lugares donde la cobertura tradicional no existe o queda fuera de servicio.
El caso de uso más inmediato no será ver vídeo en alta definición desde cualquier montaña. La primera utilidad será más básica y, precisamente por eso, más relevante: llamadas, mensajes, aplicaciones de mensajería, consulta de mapas, acceso limitado a internet y comunicaciones esenciales durante una crisis.
Julia Velasco puso como ejemplo un apagón eléctrico masivo. En una situación así, la cobertura satelital directa al móvil no podría reemplazar el servicio habitual de una red terrestre, pero sí ofrecer una conexión mínima para enviar un mensaje, confirmar que una persona está bien o realizar una llamada urgente. Esa diferencia puede ser decisiva en protección civil, rescate, seguridad, agricultura, transporte o gestión de infraestructuras.
El servicio utilizaría parte del espectro de banda baja que ha quedado disponible tras el apagado del 3G. Vodafone España quiere ceder ese espectro a Satellite Connect Europe para que pueda ser usado desde los satélites. La capacidad final dependerá de cuánto espectro autorice el regulador y de las condiciones técnicas de uso.
| Elemento | Qué implica |
|---|---|
| Tecnología | Conectividad Direct-to-Device desde satélites LEO |
| Operador en España | Vodafone España |
| Socio satelital | Satellite Connect Europe, vinculada a Vodafone Group y AST SpaceMobile |
| Pruebas previstas | Beta trials en 2026 con empresas y administraciones |
| Lanzamiento comercial | Objetivo 2027, sujeto a autorización regulatoria |
| Espectro previsto | Banda baja liberada tras el apagado del 3G |
| Usos iniciales | Mensajes, llamadas, mapas, emergencias y cobertura básica |
| Limitación principal | No sustituye la capacidad de una red móvil terrestre |
El cuello de botella está en el regulador
La parte técnica es compleja, pero el principal punto pendiente en España es regulatorio. Vodafone trabaja con la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales para obtener una autorización que permita usar desde satélite frecuencias concedidas originalmente para servicios móviles terrestres.
Ese matiz importa. El espectro radioeléctrico no puede reutilizarse libremente para cualquier tecnología. Una banda asignada a un operador para red móvil terrestre necesita una habilitación específica si va a ser transmitida desde satélites. Primero podría llegar una autorización provisional para pruebas y después una autorización definitiva para servicio comercial.
El sector observará este proceso con atención porque sentará precedente. Si Vodafone logra autorización para usar espectro móvil en servicios D2D, otros operadores podrán acelerar sus propias pruebas o modelos comerciales. La conectividad directa al móvil por satélite no depende solo de satélites y antenas; necesita coordinación con licencias, interferencias, fronteras radioeléctricas, seguridad, servicios de emergencia y neutralidad competitiva.
También hay una cuestión de calidad. Con poco espectro se pueden ofrecer servicios básicos, pero no capacidad equivalente a una estación base terrestre. Por eso los primeros servicios D2D deben entenderse como conectividad de continuidad, no como una nueva red móvil de alta capacidad en todas partes.
AST SpaceMobile frente a Starlink
Vodafone no está sola en esta carrera. Telefónica anunció en marzo una colaboración con Satellite Connect Europe para explorar servicios D2D en España y Alemania, aunque sin comprometer todavía un lanzamiento comercial. MasOrange, por su parte, ha firmado un acuerdo con Starlink para realizar un piloto técnico en Valladolid con el servicio Direct to Cell de SpaceX.
La diferencia entre ambas vías no es menor. Vodafone y Telefónica se apoyan en Satellite Connect Europe y AST SpaceMobile, mientras MasOrange prueba la tecnología de Starlink. Las dos propuestas buscan conectar móviles convencionales a satélites, pero parten de arquitecturas, constelaciones, acuerdos comerciales y estrategias distintas.
AST SpaceMobile ha construido su propuesta alrededor de satélites diseñados específicamente para ofrecer conectividad móvil directa a smartphones 4G y 5G sin hardware satelital adicional. Vodafone Group lleva años colaborando con AST y ya ha realizado demostraciones públicas, como llamadas de voz y vídeo desde zonas sin cobertura móvil tradicional. Satellite Connect Europe actúa como vehículo europeo para llevar ese servicio a operadores móviles manteniendo la relación con el cliente y la integración con redes existentes.
Starlink, en cambio, parte de una constelación mucho más extensa y de la experiencia operativa de SpaceX en internet satelital. Su propuesta Direct to Cell busca convertir satélites en “torres móviles en el espacio” y ya está generando acuerdos con operadores en distintos mercados. En España, MasOrange ha elegido Valladolid para su primer piloto.
| Operador en España | Socio satelital | Estado conocido |
| Vodafone España | Satellite Connect Europe / AST SpaceMobile | Acuerdo comercial, pruebas en 2026 y objetivo comercial en 2027 |
| Telefónica | Satellite Connect Europe / AST SpaceMobile | Exploración de servicios D2D en España y Alemania |
| MasOrange | Starlink / SpaceX | Piloto técnico en Valladolid |
| Orange Group | Satellite Connect Europe / AST SpaceMobile en otros mercados europeos | Demostraciones previstas en Rumanía |
La competencia todavía está en una fase temprana. No se sabe qué precios tendrán estos servicios, qué móviles serán compatibles en cada caso, qué cobertura real se alcanzará, qué velocidades estarán disponibles ni cómo se integrará la experiencia en las tarifas comerciales. Pero el tablero ya se está moviendo.
Por qué España es un mercado interesante
España tiene una red móvil muy extensa, pero también una geografía que hace atractiva la cobertura satelital: zonas de montaña, áreas rurales con baja densidad, tramos de carretera, explotaciones agrícolas, costas, islas, espacios naturales y actividades marítimas. La cobertura móvil tradicional se despliega donde hay población, tráfico y retorno económico. El satélite permite cubrir huecos donde levantar infraestructura terrestre no siempre compensa.
Esto no significa que desaparezca la necesidad de invertir en red terrestre. Al contrario. La red móvil seguirá siendo la infraestructura principal para tráfico de datos, voz, servicios empresariales y movilidad cotidiana. El satélite será una capa adicional para continuidad, resiliencia y cobertura de último recurso.
El interés empresarial puede ser incluso más inmediato que el residencial. Agricultura conectada, energía, seguridad privada, rescate, transporte, construcción, minería, turismo rural, administraciones locales y servicios públicos pueden encontrar valor en una conexión mínima disponible en lugares sin cobertura. Para muchos de estos casos, no hace falta gran ancho de banda; hace falta que el enlace exista cuando se necesita.
También hay una lectura de resiliencia nacional. Los apagones, incendios, inundaciones o emergencias climáticas pueden afectar a redes terrestres. Una capa satelital integrada con los móviles añade redundancia. No resolverá todos los problemas, pero puede aportar una vía de comunicación cuando otras fallan.
La nueva frontera no es solo el 6G
La industria móvil suele mirar al futuro en generaciones: 3G, 4G, 5G, 6G. Pero el caso Vodafone SAT muestra que la próxima mejora percibida por muchos usuarios puede no venir de una nueva “G”, sino de llevar las redes actuales donde nunca han llegado. Para una persona sin cobertura en una carretera secundaria, en una finca, en una zona de montaña o durante una emergencia, poder enviar un mensaje puede ser más útil que disponer de una tecnología móvil más avanzada en el centro de una gran ciudad.
La integración entre redes terrestres y no terrestres también forma parte de la evolución natural del 5G y del futuro 6G. Los estándares 3GPP ya contemplan redes no terrestres, y los operadores empiezan a probar cómo integrar satélites, núcleo de red, espectro móvil, autenticación, facturación y experiencia de usuario.
El reto estará en convertir una promesa técnica en un servicio sencillo. El usuario no debería elegir manualmente un satélite ni entender de espectro, LEO o D2D. La experiencia ideal es que el móvil use la red terrestre cuando exista y pase a cobertura satelital cuando no haya alternativa, con avisos claros sobre capacidades y limitaciones.
Vodafone quiere llegar a ese punto en España en 2027. La fecha dependerá del regulador, de las pruebas técnicas, de la disponibilidad de la constelación y de la integración comercial. Pero el anuncio confirma que la cobertura móvil desde el espacio ya no es un experimento lejano. Está entrando en los planes reales de los operadores.
El satélite no va a sustituir las antenas de telefonía. Va a cubrir los huecos que esas antenas nunca han cubierto bien. Y esa puede ser una de las mejoras más visibles de la conectividad móvil en los próximos años.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Vodafone SAT?
Es el proyecto de Vodafone España para ofrecer conectividad directa al móvil por satélite, usando tecnología Direct-to-Device con Satellite Connect Europe y AST SpaceMobile.
¿Cuándo podría lanzarse en España?
Vodafone prevé pruebas beta en 2026 con clientes empresariales y administraciones, y un lanzamiento comercial en 2027 si recibe la autorización regulatoria necesaria.
¿Funcionará como una red móvil normal?
No. Será una capa complementaria para zonas sin cobertura o situaciones de emergencia. Permitirá servicios básicos como mensajes, llamadas o acceso limitado a internet, pero no sustituirá la capacidad de una red 4G o 5G terrestre.
¿Qué otros operadores están probando móvil por satélite en España?
Telefónica explora servicios D2D con Satellite Connect Europe en España y Alemania, mientras MasOrange ha firmado un acuerdo con Starlink para un piloto técnico en Valladolid.
