Un año después del apagón del 28 de abril de 2025, el sistema eléctrico español funciona con normalidad aparente, pero la factura de la luz arrastra una consecuencia poco visible para muchos hogares: una parte creciente de lo que se paga ya no corresponde a la energía en sí, sino al coste de mantener la red estable. Según un análisis de Hello Watt, en marzo de 2026 los servicios de ajuste llegaron a representar hasta el 28 % del término de energía del PVPC, una proporción inédita hasta ahora.
No es un detalle menor. Los servicios de ajuste son los mecanismos que usa el operador del sistema para equilibrar generación y demanda en tiempo real, corregir desvíos y reforzar la seguridad cuando el mercado diario no basta por sí solo. Red Eléctrica reconoce que en 2025 su coste ascendió a 3.812 millones de euros, un 43 % más que en 2024, y que la repercusión media de estos servicios en el precio final de la energía fue de 15,78 €/MWh, el nivel más alto de toda la serie histórica disponible.
El dato ayuda a entender por qué muchos consumidores notan que el recibo sigue tensionado incluso en momentos en los que el mercado mayorista no parece desbocado. Red Eléctrica sitúa el peso medio de los servicios de ajuste en torno al 18,9 % del precio medio final en 2025, pero Hello Watt calcula que en marzo de 2026 esa proporción llegó a escalar hasta el 28 % dentro del PVPC, el precio regulado que refleja con más rapidez la volatilidad del sistema.
Por qué suben los ajustes: más seguridad y más restricciones técnicas
La explicación no se reduce a un único factor. Por un lado, el sistema eléctrico peninsular se está operando con más cautela desde el gran apagón de abril de 2025. Red Eléctrica informó entonces de que a las 07:00 del 29 de abril ya se había recuperado el 99,95 % de la demanda, pero el incidente abrió un debate técnico y regulatorio sobre la estabilidad de la red, el papel de la generación síncrona y la necesidad de reforzar la operación en determinados momentos.
Los datos de Red Eléctrica reflejan bien ese cambio. En 2025, el volumen total de energía gestionada mediante servicios de ajuste aumentó un 28,9 % respecto a 2024. La energía programada por seguridad subió un 47,1 %, y las restricciones técnicas al PDBF, una de las partidas clave del sistema, se incrementaron un 63 %. En otras palabras: mantener la red en condiciones más prudentes está costando más.
Ese encarecimiento se nota especialmente en la parte de restricciones técnicas. El propio informe de Red Eléctrica muestra que la componente de restricciones técnicas al programa diario base de funcionamiento pasó de 11,37 €/MWh de impacto total en servicios de ajuste en 2024 a 15,78 €/MWh en 2025, con un salto muy fuerte precisamente en la porción asociada a seguridad del sistema.
El gas vuelve a pesar más de lo previsto
A esa operación más conservadora se suma otro elemento: el uso reforzado de centrales de gas para respaldar la estabilidad del sistema. El análisis de Hello Watt sostiene que, aunque el mercado había ido reduciendo el peso previsto del gas, la operación real del sistema ha ido en sentido contrario y ha exigido activar más ciclos combinados como respaldo. Según esa estimación, el gas realmente utilizado para ajustes se ha triplicado en dos años, pasando de 710 GWh en marzo de 2024 a 2.244 GWh en marzo de 2026.
Ese mayor uso del gas no solo encarece la operación, sino que además puede desplazar parte de la producción renovable disponible. Red Eléctrica no formula esa idea en esos términos en su resumen anual, pero sí reconoce que la energía programada por seguridad ha ganado peso dentro del total de servicios de ajuste, hasta representar el 69,2 % del total, con las restricciones técnicas como bloque dominante.
El segundo golpe llega por precio. El mercado ibérico del gas, MIBGAS, cerró 2025 con un precio medio anual de 38,26 €/MWh, según su informe anual. En marzo de 2026, distintas referencias del sector señalaron nuevas tensiones al alza y Hello Watt atribuye parte del récord de costes de ajuste al encarecimiento del gas por el contexto internacional. Aunque no todos los picos diarios se pueden tomar como referencia estructural, el patrón general sí es claro: si se usa más gas y ese gas cuesta más, el coste final del ajuste se dispara.
Qué supone para un hogar y quién está más expuesto
La repercusión en los hogares depende de la tarifa contratada. Hello Watt calcula que en marzo de 2026 un consumidor con 250 kWh mensuales llegó a pagar hasta 9,67 euros solo en servicios de ajuste dentro del PVPC. Red Eléctrica, por su parte, confirma la tendencia general: el precio medio final de la energía en 2025 fue de 83,45 €/MWh, de los que 15,78 €/MWh correspondieron a servicios de ajuste y apenas 0,23 % a pagos por capacidad. El peso de estos ajustes en la factura, por tanto, ya no es residual.
Los más expuestos a esa volatilidad son los consumidores acogidos al PVPC o a fórmulas indexadas, porque su precio recoge con mayor fidelidad los movimientos del mercado y del coste del sistema. Las tarifas fijas, en cambio, amortiguan ese impacto inmediato, aunque eso no significa automáticamente que siempre resulten más baratas en el largo plazo: dependen de cómo cada comercializadora cubra su riesgo y del momento en que se contraten. La ventaja principal no es tanto el ahorro garantizado como la previsibilidad.
Ese punto es especialmente importante porque buena parte de los hogares sigue sin tener claro qué contrato tiene. La CNMC señala que el 52,2 % de los hogares no distingue entre mercado libre y regulado (PVPC), y que el 48,6 % no tiene en cuenta las diferencias horarias de precio en sus hábitos de consumo. Es decir, millones de usuarios siguen expuestos a cambios relevantes en su recibo sin saber del todo por qué se producen.
La consecuencia es bastante directa: el precio de la luz ya no depende solo del pool, ni tampoco solo de la generación renovable disponible. Cada vez pesa más la forma en que se asegura la estabilidad del sistema y el coste de los combustibles que permiten respaldarla. Ese es el gran cambio silencioso de la factura eléctrica en 2026: una parte creciente del recibo no paga electricidad “barata” o “cara”, sino la seguridad de que la red siga funcionando sin sobresaltos.
Preguntas frecuentes
¿Qué son exactamente los servicios de ajuste en la factura de la luz?
Son los mecanismos que usa el operador del sistema para equilibrar generación y demanda en tiempo real, corregir desvíos y resolver restricciones técnicas. En 2025 costaron 3.812 millones de euros, un 43 % más que el año anterior.
¿Por qué están pesando más ahora en el PVPC?
Porque el sistema se está operando con más cautela tras el apagón de abril de 2025 y porque han aumentado las restricciones técnicas y la energía programada por seguridad. Hello Watt calcula que en marzo de 2026 llegaron a suponer hasta el 28 % del término de energía del PVPC.
¿Las tarifas fijas son siempre mejores que el PVPC?
No siempre. Las tarifas fijas protegen mejor frente a la volatilidad puntual, pero no garantizan por sí solas que el precio anual vaya a ser más bajo. Su principal ventaja es la estabilidad del recibo.
¿Cuántos hogares no saben qué tarifa tienen realmente?
La CNMC indica que el 52,2 % de los hogares no sabe distinguir entre mercado libre y regulado (PVPC), y que casi la mitad tampoco adapta su consumo según las horas del día.
