¿Hace falta estrenar móvil para empezar el nuevo curso?

La vuelta al cole suele venir acompañada de una larga lista de compras: libros, material escolar, ropa, mochilas, ordenadores y, en muchos casos, también teléfonos móviles.

Con el inicio del nuevo curso, algunas familias se plantean si ha llegado el momento de cambiar de smartphone, especialmente cuando el estudiante empieza a utilizarlo con más frecuencia para comunicarse, consultar plataformas educativas, organizar tareas o acceder a diferentes aplicaciones.

Sin embargo, empezar el curso no significa necesariamente tener que estrenar móvil. Antes de comprar uno nuevo, conviene analizar qué necesita realmente el estudiante, qué uso dará al dispositivo y si existen alternativas que permitan reducir el gasto.

El móvil se ha convertido en una herramienta más para los estudiantes

Aunque el smartphone sigue siendo principalmente un dispositivo de comunicación, su uso entre estudiantes va mucho más allá de llamadas y mensajes.

Dependiendo de la edad y del centro educativo, puede utilizarse para:

  • Consultar el correo electrónico.
  • Acceder a plataformas educativas.
  • Revisar calendarios y horarios.
  • Realizar videollamadas.
  • Escanear documentos.
  • Consultar apuntes.
  • Utilizar aplicaciones de organización.
  • Comunicarse con compañeros y familiares.
  • Acceder a contenidos educativos.

Por eso, contar con un teléfono funcional puede resultar práctico durante el curso.

Ahora bien, la mayoría de estas tareas no requieren disponer del último modelo del mercado.

Antes de cambiar de móvil, revisa el que ya tienes

Uno de los primeros pasos debería ser comprobar si el teléfono actual sigue cumpliendo correctamente su función.

En muchas ocasiones, un smartphone se sustituye porque tiene varios años o porque ha aparecido un modelo más reciente, aunque todavía pueda utilizarse perfectamente.

Antes de comprar uno nuevo, comprueba:

  • Si la batería continúa ofreciendo una autonomía razonable.
  • Si dispone de espacio de almacenamiento suficiente.
  • Si las aplicaciones necesarias funcionan correctamente.
  • Si recibe actualizaciones de seguridad.
  • Si la pantalla está en buen estado.
  • Si la cámara y el micrófono funcionan bien.
  • Si el rendimiento sigue siendo adecuado para el uso cotidiano.

Si el dispositivo cumple con estas necesidades, quizá no sea necesario renovarlo únicamente porque comienza un nuevo curso.

¿Qué características necesita realmente un estudiante?

Las necesidades pueden variar mucho según la edad y el uso que se haga del dispositivo.

Para un estudiante que utiliza el móvil principalmente para mensajería, navegación, aplicaciones educativas y fotografías ocasionales, no suelen ser necesarias las especificaciones de un modelo de gama alta.

Algunos de los aspectos que merece la pena priorizar son:

Buena autonomía

La batería es especialmente importante si el teléfono se utiliza durante muchas horas fuera de casa.

Un dispositivo que pueda llegar cómodamente al final del día puede resultar más práctico que otro con prestaciones superiores pero una autonomía limitada.

Almacenamiento suficiente

Las fotografías, vídeos y aplicaciones pueden ocupar una cantidad considerable de espacio.

Elegir una capacidad adecuada ayuda a evitar problemas de almacenamiento al poco tiempo de empezar a utilizar el teléfono.

Rendimiento equilibrado

Para navegación, mensajería, redes sociales, videollamadas y aplicaciones educativas, un procesador de gama media puede resultar más que suficiente.

No todos los estudiantes necesitan la potencia de un smartphone diseñado para videojuegos exigentes o edición avanzada de vídeo.

Una pantalla cómoda

Leer documentos, consultar apuntes o visualizar vídeos educativos resulta más cómodo en una pantalla con un tamaño y una calidad adecuados.

Actualizaciones y seguridad

También conviene comprobar que el teléfono dispone de soporte de software y actualizaciones de seguridad.

Este punto puede ser especialmente importante cuando el dispositivo va a utilizarse para acceder a cuentas, correo electrónico o aplicaciones con información personal.

¿Hace falta comprar un móvil de gama alta?

No necesariamente.

Los teléfonos de gama alta incorporan cámaras avanzadas, procesadores muy potentes, pantallas de alta calidad y otras funciones que pueden resultar interesantes, pero también tienen precios considerablemente superiores.

Si el estudiante únicamente necesita utilizar aplicaciones cotidianas, navegar, hacer fotografías y comunicarse, probablemente pueda hacerlo perfectamente con un modelo más sencillo.

Antes de aumentar el presupuesto, conviene valorar si las prestaciones adicionales tendrán un uso real.

Un smartphone de hace unos años puede seguir siendo suficiente

La evolución de los teléfonos móviles ha hecho que muchos modelos mantengan buenas prestaciones durante varios años.

Un dispositivo que fue de gama media o alta hace dos o tres generaciones puede continuar ofreciendo un rendimiento adecuado para un uso cotidiano.

Esto abre la puerta a considerar otras alternativas cuando llega el momento de renovar el teléfono.

Por ejemplo, consultar smartphones de segunda mano en establecimientos especializados como Cash Converters puede permitir encontrar modelos de diferentes marcas y características sin asumir necesariamente el coste de un dispositivo recién lanzado.

La segunda mano puede resultar especialmente interesante cuando se busca un teléfono funcional para estudiar, comunicarse y utilizar aplicaciones habituales con un presupuesto más ajustado.

¿Qué revisar al comprar un smartphone de segunda mano?

Si optas por un teléfono usado, conviene prestar atención a algunos aspectos antes de elegirlo.

Entre ellos:

  • Estado de la pantalla.
  • Funcionamiento de los botones.
  • Cámaras.
  • Altavoces y micrófonos.
  • Puerto de carga.
  • Conectividad WiFi y Bluetooth.
  • Capacidad de almacenamiento.
  • Estado general del dispositivo.
  • Versión del sistema operativo.
  • Garantía ofrecida por el vendedor.

Comprar en un establecimiento especializado puede simplificar parte de este proceso al ofrecer información sobre el dispositivo y determinadas garantías asociadas a la compra.

¿Y si es el primer móvil del estudiante?

La vuelta al cole también puede coincidir con el momento en el que una familia decide comprar el primer smartphone para un hijo.

En este caso, el precio no debería ser el único criterio.

También merece la pena valorar:

  • La edad y el nivel de autonomía.
  • Para qué necesita realmente el dispositivo.
  • Las normas de uso que tendrá.
  • Los controles parentales disponibles.
  • La privacidad.
  • La gestión del tiempo de pantalla.
  • La resistencia del teléfono.
  • El coste de sustituirlo en caso de pérdida o accidente.

En muchos casos, comenzar con un dispositivo más económico puede ser una decisión razonable mientras el menor aprende a utilizarlo y cuidarlo correctamente.

No olvides el coste de los accesorios

Al calcular el presupuesto para un nuevo smartphone también hay que considerar otros gastos.

Una funda resistente y un protector de pantalla pueden ayudar a prolongar la vida útil del dispositivo.

También pueden ser necesarios auriculares, cargadores o determinados accesorios.

Aunque individualmente no parezcan gastos elevados, sumados al precio del teléfono pueden aumentar considerablemente el presupuesto de la vuelta al cole.

Reutilizar también puede ser una buena alternativa

Antes de comprar, revisa si existe algún teléfono en casa que pueda seguir utilizándose.

Es frecuente que una familia conserve dispositivos anteriores después de renovar sus móviles.

Un smartphone que ya no resulta suficiente para un usuario exigente puede seguir siendo perfectamente válido para un estudiante que necesita realizar tareas más básicas.

Restaurarlo, actualizarlo y configurarlo para un nuevo usuario puede evitar una compra innecesaria.

Tecnología de segunda mano y consumo responsable

Prolongar la vida útil de los dispositivos también tiene una dimensión medioambiental.

La fabricación de nuevos smartphones requiere materias primas, energía y diferentes procesos industriales. Al reutilizar dispositivos que todavía funcionan, se aprovechan durante más tiempo los recursos empleados en producirlos.

La segunda mano puede contribuir así a un modelo de consumo más circular y, al mismo tiempo, ayudar a reducir el gasto familiar.

Cómo decidir si realmente necesitas cambiarlo

Antes de comprar un teléfono para el nuevo curso, puedes plantearte algunas preguntas:

  1. ¿El móvil actual funciona correctamente?
  2. ¿Tiene suficiente batería para el uso diario?
  3. ¿Puede utilizar las aplicaciones necesarias?
  4. ¿Dispone de espacio suficiente?
  5. ¿Recibe actualizaciones de seguridad?
  6. ¿Existe otro dispositivo en casa que pueda reutilizarse?
  7. ¿Qué presupuesto podemos asumir sin afectar a otros gastos de septiembre?
  8. ¿Necesitamos realmente un modelo nuevo?

Responder a estas preguntas puede ayudarte a evitar compras impulsivas.

Empezar el curso no significa tener que estrenar tecnología

El comienzo de las clases puede ser un buen momento para revisar los dispositivos que utilizará el estudiante, pero no debería convertirse automáticamente en una obligación de renovar el móvil.

En muchos casos, el teléfono actual puede continuar siendo suficiente. En otros, reutilizar un dispositivo familiar o recurrir a tecnología de segunda mano puede cubrir perfectamente las necesidades del curso.

La clave está en comprar en función del uso real y no únicamente de las novedades del mercado.

Un smartphone adecuado no tiene por qué ser el más reciente ni el más caro: debe ser aquel que permita al estudiante realizar las tareas que necesita de forma cómoda, segura y dentro del presupuesto familiar.

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