En España, cada accidente de tráfico activa de forma automática un mecanismo que la mayoría de conductores desconoce: el sistema por el que el seguro del vehículo responsable cubre la atención sanitaria de las víctimas, ya sea en un hospital público o en una clínica privada. En 2025, el conjunto del sector asegurador destinó 431 millones de euros a gastos médicos derivados de accidentes de tráfico, según los datos publicados por Unespa (la patronal del seguro español). Una cifra que creció un 8,3 % respecto al ejercicio anterior y que equivale, grosso modo, a pagar la factura sanitaria de más de un millón de accidentados.
En este artículo explicamos cómo funciona ese proceso, qué le corresponde pagar a cada parte, qué es el Convenio de Asistencia Sanitaria y qué pasos concretos debes seguir si sufres o presencias un accidente de tráfico en España.
431 millones de euros en 2025: la cifra que pone en contexto el coste sanitario
Los datos de Unespa del ejercicio 2025 hablan por sí solos. Las aseguradoras españolas abonaron 431 millones de euros en concepto de asistencia sanitaria a víctimas de accidentes de tráfico, lo que supone un incremento del 8,3 % sobre los 398 millones registrados en 2024. Este crecimiento sostenido refleja tanto el aumento del parque de vehículos en circulación como la mayor sofisticación de los tratamientos médicos.
Para entender la magnitud del dato: si dividimos esa cantidad entre los 365 días del año, las aseguradoras pagaron de media 1,18 millones de euros al día solo en gastos médicos de accidentados de tráfico. No se incluyen aquí las indemnizaciones por daños materiales, las coberturas por fallecimiento ni las secuelas permanentes, que se gestionan por separado.

El reparto entre sanidad pública y privada: no todo recae sobre la Seguridad Social
Una de las ideas más extendidas sobre los accidentes de tráfico es que los costes sanitarios los absorbe el sistema público de salud. La realidad es más matizada. De los 431 millones de euros, 212 millones fueron a centros sanitarios públicos (hospitales y ambulatorios de la red pública) y 219 millones a centros privados (clínicas, hospitales privados y mutuas).
Esta distribución casi paritaria tiene una implicación importante: los seguros de automóvil actúan como financiadores indirectos del sistema sanitario. Cada vez que el seguro paga al SERMAS, al SAS o a cualquier servicio autonómico de salud por atender a un accidentado, está compensando al erario público por un gasto que, de otro modo, repercutiría directamente en el presupuesto de salud de la comunidad autónoma. En términos coloquiales, las primas que pagamos los conductores contribuyen a sostener en parte la sanidad de todos.
El Convenio de Asistencia Sanitaria (CAS): cómo funciona el sistema que hace invisible el pago
Detrás de todo este engranaje existe un acuerdo técnico que la mayoría de ciudadanos nunca ha oído mencionar: el Convenio de Asistencia Sanitaria (CAS). Se trata de un marco de colaboración entre el sector asegurador y los centros sanitarios —tanto públicos como privados— que regula cómo se factura y se paga la atención médica prestada a víctimas de accidentes de tráfico.
El principio básico del CAS es sencillo: la víctima no adelanta nada. Llega al hospital, recibe atención y se va. El centro sanitario gestiona directamente el cobro con la aseguradora del vehículo implicado (generalmente el culpable del accidente, o el propio vehículo en el que iba si tiene cobertura de ocupantes). El paciente no firma facturas, no hace transferencias ni paga en caja.
Este mecanismo convierte la cobertura sanitaria del seguro en un gasto prácticamente «invisible» para el ciudadano accidentado. Y es, en buena medida, lo que explica que muchas personas no sean conscientes del alcance económico que tiene cada parte amistoso o cada denuncia ante la DGT.
Más de un millón de expedientes médicos en 2025: una atención cada 30 segundos
En 2025 se tramitaron 1,03 millones de expedientes médicos relacionados con accidentes de tráfico, según Unespa. Traducido a términos cotidianos: se abrió una atención médica nueva cada 30 segundos, o lo que es lo mismo, aproximadamente 2 atenciones por minuto, los 365 días del año.
Un dato llamativo dentro de este volumen es la distribución por tipo de centro: el 65 % de las atenciones se resolvió en centros privados. Esto puede explicarse por varios factores: la red de clínicas privadas concertadas tiene mayor capilaridad territorial en algunas zonas, los seguros suelen derivar a sus propias clínicas concertadas y los tiempos de espera suelen ser menores. El 35 % restante se gestionó a través de la red pública.
¿Dónde ocurren más accidentes? La distribución territorial

El reparto geográfico de los expedientes médicos no sorprende, pues guarda una estrecha relación con la densidad de población y el volumen de tráfico de cada zona:
| Provincia | % Expedientes | % Gasto |
|---|---|---|
| Barcelona | 15,1 % | 15,7 % |
| Madrid | 10,2 % | 9,0 % |
| Sevilla | 9,7 % | 7,6 % |
| Resto de España | 65,0 % | 67,7 % |
Un detalle técnico relevante: en Barcelona el porcentaje de gasto supera al de expedientes, lo que indica que el coste medio por atención es ligeramente superior a la media nacional. En Madrid ocurre lo contrario, posiblemente porque la mayor densidad de red de urgencias públicas permite resolver más casos con menor coste unitario.
¿Quiénes son los más afectados? Conductores, ocupantes y peatones
De los más de un millón de expedientes médicos abiertos en 2025, la mayoría corresponden a los propios conductores de los vehículos implicados. El desglose es el siguiente:
- Conductores: 59,2 % de las atenciones médicas.
- Ocupantes (pasajeros): 29 % de las atenciones.
- Peatones: 11,5 % de las atenciones.
El porcentaje de peatones puede parecer bajo, pero hay que considerar que sus lesiones suelen ser más graves (mayor mortalidad y mayor tasa de hospitalización prolongada), lo que se refleja en un coste medio por expediente más elevado. De hecho, aunque representan solo el 11,5 % de los expedientes, consumen una parte desproporcionada del gasto en estancias hospitalarias.
En qué se gasta realmente el dinero: tipos de atención
No todos los euros del CAS se destinan a lo mismo. El desglose por tipo de prestación sanitaria en 2025 muestra un patrón bastante estable respecto a años anteriores:
- Consultas médicas y seguimiento: 40 %. La partida más grande incluye revisiones, pruebas diagnósticas, consultas con especialistas y seguimiento del proceso de recuperación.
- Estancias hospitalarias: 28 %. Incluye días de ingreso, cirugías y cuidados intensivos.
- Urgencias y primeras curas: 28 %. La atención inmediata tras el accidente —traslado en ambulancia, primeras exploraciones, inmovilizaciones— tiene un peso similar a las hospitalizaciones.
- Rehabilitación y otros: 4 %. Fisioterapia, terapia ocupacional y otros servicios de recuperación.
Un aspecto que suele sorprender es el bajo porcentaje de rehabilitación: 4 % del gasto total, pero probablemente el que más impacto tiene en la calidad de vida a largo plazo del accidentado. Muchos seguros cubren un número limitado de sesiones, lo que puede dejar al paciente sin cobertura completa en casos de lesiones musculoesqueléticas crónicas.
¿Cómo afecta este gasto al precio de tu seguro de coche?
Los 431 millones de euros no caen del cielo: los pagan las aseguradoras con los fondos que recaudan de las primas. Y, por tanto, forman parte del cálculo actuarial que determina cuánto pagas tú cada año por tu seguro de coche.
Cuando una aseguradora fija el precio de una póliza, tiene en cuenta múltiples variables: historial del conductor, tipo de vehículo, zona geográfica, cobertura contratada y, por supuesto, la siniestralidad del conjunto de la cartera. Si el coste sanitario del sector crece un 8,3 % en un año, parte de ese incremento se traslada, de forma más o menos directa, a las primas de renovación de los próximos ejercicios.
De hecho, compañías como Mapfre o Línea Directa Aseguradora aplican revisiones tarifarias anuales que tienen en cuenta, entre otros factores, la evolución del gasto médico derivado de accidentes. Por eso, aunque no hayas tenido ningún siniestro, tu prima puede subir si la siniestralidad del conjunto del parque asegurado aumenta.
Qué hacer si tienes un accidente de tráfico: pasos prácticos
Saber que el seguro cubre los gastos médicos es tranquilizador, pero conviene conocer el procedimiento correcto para que esa cobertura se active sin problemas:
- Asegura la escena y llama al 112. Si hay heridos, lo primero es llamar al número de emergencias. La ambulancia y los servicios médicos de urgencia que acuden al lugar ya quedan registrados en el parte de la aseguradora.
- Cumplimenta el parte amistoso de accidente. Si no hay heridos graves y los vehículos pueden apartarse, intercambia datos con el otro conductor y completa el parte amistoso (también llamado «declaración amistosa de accidente» o DAA). Es el documento clave para que las aseguradoras determinen responsabilidades.
- Llama a tu aseguradora lo antes posible. Aunque el CAS funciona de forma automática, notificar el siniestro con rapidez agiliza los trámites. Tu seguro te indicará qué centros están dentro de su red concertada y qué documentación necesitas.
- Acude al hospital y guarda toda la documentación médica. Informes de urgencias, partes de baja, recetas, resultados de pruebas diagnósticas: todo debe conservarse. Esta documentación es esencial si posteriormente hay que reclamar indemnización por secuelas o incapacidad temporal.
- No firmes documentos que no entiendas. Algunas aseguradoras pueden solicitar la firma de una declaración de «quita y finiquito» antes de que el proceso de curación esté completado. Es recomendable consultar con un abogado especialista en accidentes antes de firmar nada que implique renuncia a futuras reclamaciones. Si necesitas orientación inicial, muchas aseguradoras de salud como Adeslas (SegurCaixa Adeslas) disponen de servicios telefónicos de asesoramiento jurídico incluidos en la póliza.
Si viajas fuera de España, recuerda que las coberturas pueden variar significativamente. En ese caso, contar con un seguro de viaje específico puede ser decisivo para no asumir costes médicos en el extranjero que el seguro del vehículo no cubra.
Preguntas frecuentes sobre el seguro y los gastos médicos de accidentes de tráfico
¿Quién paga los gastos médicos si el responsable del accidente no tiene seguro?
En España existe el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), un organismo público adscrito al Ministerio de Economía que cubre los daños a personas causados por vehículos sin seguro o no identificados (fuga del lugar del accidente). Si el culpable del accidente no tenía seguro obligatorio en vigor, puedes dirigir la reclamación directamente al CCS, que asumirá los gastos médicos y la indemnización correspondiente.
¿Puedo elegir el hospital al que me llevan?
En caso de urgencia vital, el traslado lo decide el personal del 112 en función del hospital más cercano o con la unidad especializada adecuada. Sin embargo, una vez estabilizado, puedes solicitar el traslado a un centro dentro de la red concertada de tu aseguradora, si lo deseas. Cada póliza tiene sus condiciones específicas, por lo que conviene consultar con tu compañía antes de cualquier movimiento no urgente.
¿Cuánto tarda el seguro en pagar los gastos médicos?
El marco regulatorio español (Ley 35/2015 de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación) establece que las aseguradoras deben presentar una oferta motivada de indemnización en el plazo de tres meses desde la notificación del siniestro, o una respuesta motivada si deniegan la cobertura. En la práctica, los pagos directos a centros sanitarios (a través del CAS) se efectúan en plazos más ágiles, generalmente entre 30 y 90 días tras la presentación de la factura por el centro.
¿Qué cubre exactamente el seguro obligatorio de responsabilidad civil?
El Seguro Obligatorio de Responsabilidad Civil (SORC) cubre los daños corporales —incluida la asistencia médica— causados a terceros (ocupantes del otro vehículo, peatones, ciclistas) hasta los límites legales establecidos. Los daños al propio conductor culpable solo quedan cubiertos si la póliza incluye cobertura de conductores, que ya es obligatoria en todos los seguros desde 2008. Los daños materiales al propio vehículo requieren cobertura a todo riesgo o de terceros ampliada.
¿Debo declararle a la Seguridad Social que el accidente fue de tráfico?
Sí, y es importante hacerlo correctamente. Si el accidente ocurrió fuera del trabajo, se considera un accidente no laboral y la gestión médica inicial puede ser gestionada por la mutua aseguradora del vehículo. Si ocurrió en el desplazamiento al trabajo o en el regreso («in itinere») o durante la jornada laboral, se considera accidente laboral y la Seguridad Social o la mutua de accidentes de trabajo asume la cobertura. En estos casos, la aseguradora del vehículo puede tener derecho de repetición contra el empleador o la mutua laboral.
