Starlink ha cambiado de forma relevante su oferta residencial en España. La compañía ha pasado de comercializar dos planes para el hogar a ofrecer tres modalidades distintas: Residencial 100, Residencial 200 y Residencial Max. Según la página oficial de Starlink en España, los nuevos precios arrancan en 29 euros al mes para la opción de hasta 100 Mb/s, suben a 39 euros para la de hasta 200 Mb/s y alcanzan los 59 euros mensuales en el plan Max, que promete las mayores velocidades disponibles dentro de la red residencial.
El movimiento no puede leerse como una subida lineal para todos los clientes, porque Starlink mantiene una entrada en 29 euros al mes y, además, estrena un escalón intermedio que antes no figuraba de esta forma en su escaparate español. Pero sí supone un encarecimiento claro para quienes quieran la opción de mayor rendimiento y prioridad de tráfico: el anterior plan Residencial se ofrecía en España por unos 40 euros al mes a finales de 2025, mientras que el nuevo Residencial Max pasa a 59 euros mensuales.
Tres planes, tres niveles de velocidad y una jerarquía más clara
Lo primero que cambia es la lógica comercial. Starlink ya no presenta su oferta residencial como una fórmula básica y otra superior, sino como una gama escalonada por velocidad y calidad de experiencia. El nuevo Residencial 100 se posiciona como el acceso más asequible a internet por satélite para el hogar, con un tope de 100 Mb/s y la promesa de “buena conexión wifi”. Por encima queda Residencial 200, que eleva el límite a 200 Mb/s y mejora la parte inalámbrica del equipo. Y en la parte alta aparece Residencial Max, que ya no habla de una cifra cerrada de descarga, sino de velocidades típicas de 400 Mb/s o más, además de prioridad frente a los planes inferiores.
Ese detalle de la prioridad no es menor. Starlink explica en su documentación de soporte que el plan Max es el más rápido de su catálogo residencial y el que ofrece la mejor experiencia wifi en casa, mientras que los planes con límite de 100 y 200 Mb/s pueden verse más afectados en horas punta. En la práctica, eso significa que la nueva estructura no solo diferencia por velocidad teórica, sino también por trato del tráfico cuando la red está más cargada. Para usuarios que viven en zonas rurales o con cobertura limitada, esta distinción puede notarse bastante más que en una conexión fija tradicional.
También cambian las velocidades de subida asociadas. En el plan Residencial 200, Starlink indica velocidades de subida de hasta 15-35 Mb/s, mientras que en Residencial Max habla de hasta 20-40 Mb/s. La compañía no publica en el mismo nivel de detalle la ficha del plan Residencial 100 en el resultado accesible, pero sí deja claro que se trata de la opción de entrada y que está diseñada como una solución doméstica más asequible.
El precio sube arriba, pero Starlink intenta compensarlo con el hardware
Uno de los argumentos de Starlink para defender este rediseño está en el equipo incluido. La compañía sigue destacando en España que no hay coste de hardware por adelantado, algo importante en un servicio que históricamente ha estado muy condicionado por el precio de la antena y del router. En vez de exigir ese desembolso inicial, la oferta actual se presenta con el kit incluido dentro del alta del servicio, lo que rebaja la barrera de entrada frente a otras etapas de Starlink.
Ahora bien, no todos los planes traen el mismo equipo. El plan Residencial 100 utiliza el kit Starlink Mini, un equipo compacto con wifi integrado. La propia ficha técnica oficial del kit Mini indica que integra conectividad Wi-Fi 5, banda dual 3×3 MU-MIMO y compatibilidad con la malla propia de Starlink. Es, por tanto, una solución más simple y contenida, pensada para quien prioriza precio y facilidad de instalación frente a la máxima cobertura interior.
En Residencial 200 el salto de hardware es más evidente. Starlink especifica que este plan incluye un router Gen 3 con Wi-Fi 6 y soporte en tres bandas, y la propia página de especificaciones del equipo estándar confirma esa base técnica: Wi-Fi 6, radio tribanda 4×4 MU-MIMO y dos puertos Ethernet LAN. Para usuarios con más dispositivos en casa o necesidades de red doméstica más exigentes, este cambio puede ser casi tan importante como el aumento del límite de descarga.
El nuevo Residencial Max añade además otro incentivo: un Router Mini complementario para cobertura mesh en el hogar. Starlink lo presenta como una ventaja incluida dentro del plan superior, y la documentación de accesorios señala que ese Router Mini usa Wi-Fi 6 de doble banda y está pensado precisamente para ampliar cobertura y eliminar zonas muertas dentro de casa. Es decir, parte del salto de 39 a 59 euros al mes no se justifica solo por la velocidad o la prioridad, sino también por una experiencia wifi más completa en el domicilio.
Dónde está la subida real y por qué importa en España
La gran pregunta es si Starlink ha subido precios en España. La respuesta corta es sí, pero no en toda la gama. El plan de entrada se mantiene en 29 euros al mes, mientras que la compañía estrena un nivel intermedio de 39 euros. El encarecimiento más claro está en la parte alta: el acceso a la máxima velocidad y a la prioridad de red pasa ahora a costar 59 euros mensuales. Desde el punto de vista comercial, Starlink parece haber optado por una estrategia más segmentada: mantener una puerta de entrada asequible, crear un escalón medio más fácil de vender y reservar el mejor rendimiento para quien esté dispuesto a pagar bastante más.
Hay además un matiz interesante en las condiciones del plan Max. El centro de ayuda de Starlink indica que, si un cliente baja desde Residencial Max a Residencial 200 o Residencial 100, pierde el descuento del 50 % sobre planes Itinerante y debe devolver el equipo Mini asociado o asumir condiciones adicionales sobre ese hardware. Eso refuerza la idea de que el plan superior ya no se vende solo como “internet más rápida”, sino como un paquete más amplio de ventajas y accesorios.
Para el mercado español, este cambio tiene una lectura clara. Starlink sigue siendo una opción muy atractiva allí donde la fibra no llega bien, donde el 5G fijo no ofrece estabilidad suficiente o donde directamente no hay una alternativa competitiva. Pero con esta nueva estructura, la compañía empieza a parecerse más a un operador que segmenta usuarios por rendimiento, equipamiento y experiencia de red, y menos a una única tarifa satelital para cualquier caso de uso. La ventaja es que ahora hay una gama más clara. La desventaja es que quien necesite el mejor servicio disponible pagará bastante más que hace solo unos meses.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta Starlink en España en 2026?
Actualmente, Starlink ofrece en España tres planes residenciales: Residencial 100 por 29 euros al mes, Residencial 200 por 39 euros y Residencial Max por 59 euros mensuales.
¿Qué diferencias hay entre Residencial 100, 200 y Max?
La diferencia principal está en la velocidad y en la prioridad de tráfico. Residencial 100 limita la descarga a 100 Mb/s, Residencial 200 a 200 Mb/s y Residencial Max ofrece las velocidades más altas disponibles, con referencias de 400 Mb/s o más y prioridad frente a los otros planes.
¿Starlink ha subido de precio en España?
Sí, pero sobre todo en su plan superior. La oferta anterior en España incluía un plan Residencial de unos 40 euros al mes, mientras que ahora el equivalente de máximo rendimiento pasa a costar 59 euros al mes. El plan básico, en cambio, sigue arrancando en 29 euros.
¿Qué equipo incluye cada tarifa de Starlink?
Residencial 100 usa el kit Starlink Mini con wifi integrado, Residencial 200 incluye el router Gen 3 con Wi-Fi 6 y el plan Residencial Max añade además un Router Mini para cobertura mesh en casa.
