IRIS² acelera: Europa desplegará 348 satélites para reducir su dependencia de Starlink

La Unión Europea ha dado el paso que convierte a IRIS² de un gran proyecto sobre el papel en una infraestructura con calendario de despliegue definido. La Comisión Europea y el consorcio SpaceRISE han cerrado el 7 de agosto de 2026 las negociaciones sobre la arquitectura y ejecución de la constelación, que tendrá 348 satélites, 330 en órbita terrestre baja (LEO) y 18 en órbita media (MEO). Los primeros lanzamientos están previstos para 2029 y los servicios comenzarán a desplegarse progresivamente desde ese año, con 2030 como referencia para su entrada en operación.

Las claves de IRIS² en 20 segundos

  • La configuración actual de IRIS² contempla 348 satélites: 330 LEO y 18 MEO.
  • Los primeros lanzamientos están previstos para 2029 y el servicio se desplegará progresivamente hacia 2030.
  • La inversión prevista supera los 15.600 millones de euros, combinando financiación pública y privada.
  • Hispasat liderará el segmento terrestre y compromete hasta 600 millones.
  • Seguridad, defensa, emergencias y autonomía tecnológica son prioridades del proyecto.

La comparación con Starlink resulta inevitable, aunque ambos sistemas parten de dimensiones y objetivos diferentes. IRIS², siglas de Infrastructure for Resilience, Interconnectivity and Security by Satellite, no pretende reproducir una constelación de miles de satélites como la de SpaceX. Su diseño combina diferentes órbitas y tiene una fuerte orientación gubernamental, de seguridad y defensa, aunque también contempla servicios comerciales para empresas y ciudadanos.

El proyecto tiene además una dimensión geopolítica. Europa utiliza cada vez más comunicaciones espaciales para operaciones gubernamentales, emergencias e infraestructuras críticas. Disponer de una red controlada desde territorio europeo reduce la dependencia de operadores de terceros países cuando las comunicaciones terrestres dejan de estar disponibles.

330 satélites LEO y 18 MEO para una constelación europea

La arquitectura confirmada por la Comisión Europea establece una constelación principal formada por 330 satélites LEO y otros 18 MEO, además de posibles elementos adicionales para misiones específicas.

La combinación de órbitas es una de sus características fundamentales. Los satélites LEO vuelan relativamente cerca de la Tierra y permiten reducir la latencia de las comunicaciones, mientras que los MEO trabajan a mayor altitud y pueden proporcionar cobertura sobre áreas mucho mayores.

El programa ha cambiado considerablemente desde sus primeras definiciones. El contrato de concesión firmado en diciembre de 2024 contemplaba una arquitectura de alrededor de 290 satélites. La revisión negociada durante 2026 ha aumentado la capacidad prevista.

La Comisión explica que 66 satélites adicionales reforzarán especialmente las necesidades relacionadas con defensa, seguridad y emergencias.

Según los cálculos comunicados por Bruselas, la ampliación permitirá aumentar la capacidad gubernamental segura en un 60 % dentro de la Unión Europea y un 54 % a escala mundial.

Hay una discrepancia que conviene aclarar. La nota publicada por Hispasat el 7 de agosto habla en uno de sus apartados de 342 satélites, 330 LEO y 12 MEO. Sin embargo, la información más reciente de la Comisión Europea tras concluir las negociaciones establece expresamente 348 unidades, repartidas entre 330 LEO y 18 MEO. Por ello, esta última cifra es la que se toma como referencia para la configuración actual del programa.

El consorcio encargado de desarrollar y operar IRIS² es SpaceRISE, formado por tres operadores europeos: SES, Eutelsat e Hispasat. Al proyecto se suma una cadena industrial en la que participan compañías como Airbus Defence and Space, Thales Alenia Space, OHB y Aerospacelab.

El contrato de concesión tiene una duración de 12 años.

Hispasat dirigirá una infraestructura terrestre de más de 1.600 millones

España tendrá una participación especialmente relevante. Hispasat, integrada en Indra Space, será el contratista principal del segmento terreno de IRIS², según ha anunciado la compañía.

Su responsabilidad abarcará las infraestructuras de antenas, los sistemas de control y las conexiones entre la constelación y las redes terrestres. Hispasat calcula que este bloque movilizará más de 1.600 millones de euros y lo describe como la mayor infraestructura terrestre desarrollada hasta ahora en Europa para un programa espacial de estas características.

La compañía española también liderará el desarrollo de una capa orbital denominada Low LEO, situada por debajo de los 750 kilómetros y destinada a algunas de las aplicaciones más avanzadas de la red.

Entre ellas aparece la conectividad directa con dispositivos, Direct-to-Device (D2D), y el Internet de las Cosas (IoT).

Este apartado resulta especialmente relevante ante la evolución del mercado de comunicaciones por satélite. Starlink ya desarrolla comunicaciones directas con móviles y Amazon Leo ha presentado ante la Comisión Federal de Comunicaciones estadounidense su propio proyecto D2D. Europa quiere que IRIS² también pueda integrarse con las futuras redes móviles no terrestres.

La tecnología 5G NR NTN (New Radio Non-Terrestrial Networks) permitirá precisamente combinar las redes móviles convencionales con enlaces por satélite mediante estándares definidos por 3GPP.

Hispasat ha comprometido una inversión de hasta 600 millones de euros a cambio de derechos de explotación en determinadas regiones consideradas estratégicas y comercialmente interesantes para complementar su actual negocio de satélites geoestacionarios.

Un proyecto de más de 15.600 millones de euros

IRIS² será una de las mayores inversiones espaciales realizadas por Europa. La financiación prevista supera los 15.600 millones de euros.

El esquema planteado combina alrededor de 11.600 millones de inversión pública con hasta 4.000 millones aportados por los tres operadores privados de SpaceRISE.

La ampliación de la constelación y las nuevas necesidades de seguridad requerirán financiación adicional procedente, entre otras vías, del presupuesto comunitario para 2028-2034 y de aportaciones de los Estados miembros y terceros países participantes.

Polonia ya ha comprometido 656 millones de euros y Hungría otros 500 millones. España ha anunciado inversiones adicionales de entre 1.600 y 2.000 millones de euros, según la Comisión Europea.

El componente gubernamental será uno de los grandes destinatarios de esa capacidad. IRIS² está pensado para proporcionar comunicaciones seguras a instituciones, fuerzas de seguridad y defensa, servicios de emergencia e infraestructuras críticas.

La utilidad de una red de estas características va más allá de proporcionar Internet en lugares rurales. Una administración puede necesitar comunicaciones durante un incendio, una inundación, un apagón o una interrupción de las redes terrestres. Las fuerzas desplegadas fuera de territorio nacional también dependen cada vez más de enlaces espaciales.

Europa quiere disponer en esos escenarios de una infraestructura construida, gestionada y controlada bajo jurisdicción europea.

Eso explica por qué describir IRIS² simplemente como el «Starlink europeo» ayuda a entender el concepto, pero simplifica demasiado el proyecto. Starlink nació fundamentalmente como una red comercial de acceso a Internet. IRIS² tiene desde su diseño una función institucional, de defensa y soberanía tecnológica mucho más marcada.

También habrá capacidad comercial. Empresas y ciudadanos podrán beneficiarse de conexiones de banda ancha y cobertura en lugares donde desplegar fibra óptica o redes móviles resulte complicado o demasiado caro.

Europa también quiere fabricar las antenas de IRIS²

Tener satélites propios resuelve únicamente una parte del problema. Los usuarios necesitan terminales capaces de comunicarse con ellos.

La Comisión Europea abrió en mayo una convocatoria dotada con 20 millones de euros para acelerar la industrialización de terminales asequibles destinados a IRIS² y GOVSATCOM. Podrán financiarse hasta tres proyectos y las solicitudes permanecen abiertas hasta el 26 de agosto de 2026.

El objetivo no consiste únicamente en desarrollar una antena concreta. Bruselas busca preparar una cadena industrial capaz de fabricar estos equipos en volumen y reducir dependencias de componentes procedentes de fuera de Europa.

La convocatoria presta especial atención a antenas en banda Ka, procesos de fabricación, módems, componentes de banda base y compatibilidad con 5G NR NTN.

La Comisión ya había realizado una consulta al mercado sobre los terminales necesarios para IRIS², incluyendo tanto soluciones de radiofrecuencia como terminales ópticos.

Este elemento puede acabar siendo tan importante como los propios satélites. Una constelación comercial necesita terminales suficientemente baratos, sencillos y disponibles para que empresas y usuarios puedan adoptarla a gran escala.

Europa intenta que esa parte del sistema tampoco genere una nueva dependencia tecnológica.

El calendario empieza ahora a ser más concreto. La siguiente fase incluye cerrar el diseño detallado, iniciar la fabricación de los satélites, contratar los lanzamientos y construir la infraestructura terrestre segura. Los primeros lanzamientos deberían producirse en 2029, mientras que SpaceRISE sitúa el comienzo del servicio en torno a 2030.

IRIS² se incorporará así a los grandes programas espaciales de la Unión Europea junto con Galileo, dedicado a navegación y posicionamiento, y Copernicus, centrado en observación de la Tierra. En este caso, el activo estratégico que Europa quiere controlar es la conectividad.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos satélites tendrá IRIS²?

La configuración comunicada por la Comisión Europea tras las negociaciones de agosto de 2026 contempla 348 satélites: 330 en órbita LEO y 18 en MEO, además de posibles elementos opcionales para determinadas misiones.

¿Cuándo empezará a funcionar IRIS²?

Los primeros lanzamientos están previstos para 2029. El despliegue de servicios comenzará progresivamente y la entrada en operación se sitúa alrededor de 2030.

¿Cuánto costará IRIS²?

La inversión prevista supera los 15.600 millones de euros, combinando aproximadamente 11.600 millones de financiación pública y hasta 4.000 millones aportados por los operadores privados del consorcio SpaceRISE.

¿IRIS² ofrecerá Internet como Starlink?

Sí habrá servicios comerciales de conectividad, pero IRIS² tiene además una fuerte orientación gubernamental. Está diseñado para comunicaciones seguras, defensa, emergencias e infraestructuras críticas, además de ofrecer capacidad para empresas y ciudadanos.

Fuentes:

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