La Asamblea Nacional francesa votó el viernes 30 de octubre una enmienda a los presupuestos de 2027 que cobraría 0,055 euros por cada gigabyte que plataformas como Netflix, YouTube, Meta o Amazon envíen a los internautas franceses. La medida salió adelante por 11 votos contra 10, con 14 abstenciones y el hemiciclo casi vacío, pese a la oposición del Gobierno. No es ley todavía, pero pone precio al tráfico de internet y abre un precedente que preocupa más allá de Francia.
Las claves de la tasa francesa al gigabyte en 20 segundos
- Francia cobraría 0,055 euros por GB enviado a sus usuarios.
- La pagarían las plataformas, con topes del 15 % de su facturación francesa o el 2 % de la mundial.
- Se aprobó con 11 votos a favor y el Gobierno en contra.
- Aún debe superar el resto del trámite presupuestario y el Senado.
La enmienda, firmada por el diputado socialista Laurent Lhardit, ya había sido rechazada en la comisión de Finanzas a principios de octubre. En el pleno prosperó porque los diez diputados de Reagrupamiento Nacional presentes se abstuvieron, según el recuento de NosParlementaires. Ni los operadores franceses ni las grandes plataformas habían reaccionado públicamente cuando se publicó este artículo.
Cómo funcionaría la tasa
La base del impuesto es el volumen de datos que cada empresa envía a los abonados franceses. Lo medirían los propios operadores de acceso, como Orange, SFR, Bouygues Telecom o Free, en la entrada de sus redes y bajo supervisión del regulador, Arcep, sin mirar el contenido, y lo comunicarían cada trimestre a Hacienda. El pago correspondería a quien emite los datos, no a los usuarios ni a los operadores, con un límite del 15 % de la facturación de la empresa en Francia o del 2 % de la mundial. Los detalles técnicos quedarían para un decreto.
Según la exposición de motivos, por las redes francesas pasan unos 200.000 millones de gigabytes al año, de ahí la estimación de hasta 10.000 millones de euros de recaudación anual; otros medios, como Univers Freebox, hablan de 5.000 millones. El Gobierno discute esas cifras. El ministro David Amiel advirtió de que la medida «obligaría a disponer de sensores de flujo» y de que la mitad de lo recaudado no recaería en los gigantes tecnológicos, sino en proveedores de contenidos más pequeños, muchos de ellos franceses. El propio Lhardit puso como ejemplo a TF1, que pagaría entre 200.000 y 300.000 euros al año por distribuir sus cinco canales a través de los descodificadores de los operadores.
Una tasa que acaba en la factura del usuario
Sobre el papel, el usuario no paga nada. En la práctica, quien recibe un impuesto suele trasladarlo al precio. Clubic ha hecho las cuentas: descargar un juego de unos 210 GB, como se espera de GTA VI, generaría 11,55 euros de tasa, y una persona que vea 40 horas de Netflix en HD al mes consumiría unos 120 GB, 6,60 euros. Con el tope del 15 % de la facturación francesa, el mismo medio calcula que Netflix podría subir sus cuotas entre 1,20 y 3,30 euros al mes si repercutiera todo el coste. Son simulaciones, pero muestran el orden de magnitud.
El problema de fondo es que el gigabyte no mide el valor de un servicio ni el beneficio de una empresa. Un vídeo en 4K, una actualización de software o una copia de seguridad en la nube pesan mucho y no tienen nada que ver con la rentabilidad de quien los envía. Gravar el volumen castiga precisamente lo que los usuarios contratan cuando pagan por fibra o por 5G, que es poder descargar más y más rápido, y deja expuestas a pymes, servicios en la nube y medios de comunicación que no tienen el poder de mercado de las grandes tecnológicas.
Neutralidad de la red y el riesgo de que las plataformas se hagan operadores
Formalmente, la tasa no rompe las reglas europeas de neutralidad de la red: no es un peaje que cobre el operador ni discrimina tráfico, porque el dinero va al Estado. Pero comparte la lógica del llamado «fair share», la contribución que grandes operadores europeos llevan años pidiendo a las plataformas por el tráfico que generan. Bruselas aparcó esa idea en 2023 tras una consulta en la que solo la apoyaron las operadoras, según Cafétech, y en 2025 más de 80 organizaciones, entre ellas la Electronic Frontier Foundation, pidieron a la UE que no la recuperara por el riesgo para la neutralidad de la red, según la EFF. Convertir a los operadores en contadores oficiales del tráfico de cada empresa y ponerle precio por gigabyte va en esa misma dirección.
Las grandes plataformas ya tienen buena parte de la infraestructura que usan. Netflix instala sus propios servidores de caché, Open Connect, dentro de las redes de los operadores; Google, Meta y Amazon tienen cables submarinos y redes de distribución de contenidos propias. Si poner datos en una red se convierte en un coste fiscal por gigabyte, el incentivo para estas compañías es acercarse todavía más al usuario final, ya sea con más infraestructura propia, acuerdos de acceso o incluso entrando en el negocio de la conectividad, algo que ya hacen en parte con servicios como los satélites de Amazon. Para los operadores tradicionales, que han defendido cobrar a las plataformas, el resultado podría ser el contrario del que buscaban: perder peso frente a quienes generan el tráfico.
Por ahora es una enmienda votada por 11 diputados. El Gobierno puede pedir una segunda deliberación para tumbarla, la parte de ingresos de los presupuestos debe aprobarse antes del 17 de noviembre y después llegará el Senado. Medios franceses señalan además posibles dudas ante el Consejo Constitucional y el derecho europeo. Que no salga de Francia, ni de este primer voto, sería la mejor noticia para los consumidores de toda Europa, que son quienes acabarían pagando la factura.
Preguntas frecuentes
¿Qué ha aprobado Francia sobre el tráfico de internet?
La Asamblea Nacional ha votado una enmienda a los presupuestos de 2027 que gravaría con 0,055 euros cada GB que las plataformas envían a los usuarios franceses. Todavía no es ley.
¿Quién pagaría la tasa al gigabyte?
Las empresas que envían los datos, como Netflix, Google, Meta o Amazon, con un tope del 15 % de su facturación en Francia o del 2 % de la mundial. Los operadores solo medirían el tráfico.
¿Subirían los precios para los usuarios?
No directamente, pero las plataformas podrían repercutir el coste. Clubic calcula subidas de entre 1,20 y 3,30 euros al mes en Netflix si trasladara todo el impuesto.
¿Afecta a la neutralidad de la red?
No es un peaje de los operadores, sino un impuesto del Estado, pero pone precio al tráfico por volumen, una lógica cercana al «fair share» que muchas organizaciones consideran un riesgo para la neutralidad de la red.
Fuentes:
- NosParlementaires: Taxe au gigaoctet, adoptée à l’Assemblée
- Clubic: une taxe sur chaque gigaoctet téléchargé
- Clubic: GTA 6 pourrait coûter 11,55 € de plus, Netflix jusqu’à 3 € par mois
- Univers Freebox: Netflix, YouTube, même TF1 bientôt taxés pour leur trafic
- Cafétech: la taxe sur Internet enterrée en Europe
- EFF: 80 organizations call on EU policymakers to reject fair share proposals
