El Euríbor a 12 meses —el índice de referencia más utilizado en las hipotecas variables en España— ha comenzado 2026 con su primer pequeño respiro. Tras varios días de arranque sin grandes sorpresas, la última cotización disponible marca una bajada de dos milésimas, hasta el 2,259%, un movimiento mínimo en apariencia, pero muy observado por millones de familias y por el sector bancario.
La lectura inmediata es sencilla: el “precio del dinero” interbancario en euros no ha dado un giro, pero sí ha dejado el primer gesto del año en dirección descendente. El contexto, sin embargo, obliga a mirar más allá del dato diario: lo que realmente determina el impacto en la cuota de la hipoteca es la media mensual que se va formando con cada sesión.
La media de enero, por ahora: 2,255%
Con esta primera bajada, la media provisional de enero de 2026 se sitúa en torno al 2,255%. Es una cifra todavía “en construcción” (quedan muchas jornadas por delante para que el promedio se consolide), pero ofrece un termómetro temprano: el índice se mueve cerca del nivel de cierre del mes anterior, aunque con leves oscilaciones.
La comparación que más interesa al hipotecado depende del tipo de revisión:
- Revisión anual: la referencia suele ser la media del mismo mes del año anterior, por lo que una media de enero más baja que la de enero del año pasado suele traducirse en un descenso de la cuota.
- Revisión semestral: aquí el contraste es con la media de seis meses atrás; y puede ocurrir que, aunque el Euríbor esté “más bajo que hace un año”, la cuota suba si el último ajuste se hizo con un Euríbor aún menor.
En la práctica, por tanto, esta bajada es una buena noticia… pero no garantiza que todas las hipotecas vayan a pagar menos en el corto plazo.
¿Qué significa esto en euros? Un ejemplo realista de cuota
Para aterrizar el dato, conviene usar un ejemplo típico: una hipoteca de 150.000 € a 25 años, con diferencial del 1%. Con la media provisional de enero en el entorno del 2,255%, una revisión anual frente a enero del año anterior puede suponer un descenso visible de la cuota mensual en comparación interanual.
En escenarios similares, la cuota podría pasar aproximadamente de 752,95 € a 731,37 €, lo que equivale a una variación mensual de -21,58 €. La cifra exacta depende del contrato, del día de revisión, del diferencial y de la media mensual finalmente cerrada, pero ilustra bien la idea: el Euríbor no necesita desplomarse para que el alivio sea perceptible cuando la comparación es con un nivel más alto del año anterior.
Por qué el Euríbor importa tanto en España
El protagonismo del Euríbor a 12 meses en España no es casualidad: durante años ha sido la base estándar para calcular el interés de la mayoría de hipotecas variables. El mecanismo es directo:
- Si el Euríbor sube, el tipo aplicado sube y la cuota tiende a aumentar.
- Si el Euríbor baja, el tipo aplicado se reduce y la cuota suele bajar.
Por eso, aunque la mayoría de hogares no siga la economía diaria, el Euríbor se ha convertido en un dato “de telediario” cuando el ciclo aprieta.
Cómo se calcula: por qué no es “un número mágico”
A diferencia de lo que parece, el Euríbor no es un valor decidido por una sola entidad ni una “media simple” sin filtros. Su administración corresponde al European Money Markets Institute (EMMI) y, para el cálculo diario, se exige un mínimo de contribuciones de bancos del panel. Además, el método elimina los extremos para evitar distorsiones: se descarta el 15% más alto y el 15% más bajo de las contribuciones finales, y el resto se promedia, con redondeo a tres decimales.
Este enfoque busca que el índice refleje mejor la realidad del mercado interbancario y reduzca el ruido estadístico, algo especialmente relevante en épocas de tensión o baja liquidez.
El foco del mercado: el BCE y el “hábito” de los tipos
Aunque el Euríbor no es un tipo oficial, se mueve muy condicionado por la política monetaria. En la mente del mercado siempre está la agenda del Banco Central Europeo (BCE), porque su orientación sobre inflación, crecimiento y tipos acaba filtrándose a las expectativas de financiación de los bancos.
La próxima cita de política monetaria está señalada para el 5 de febrero, y, como suele ocurrir, el periodo previo tiende a concentrar rumores, interpretaciones y reposicionamientos. En otras palabras: el Euríbor de enero no solo se juega en sus propias sesiones, también en cómo el mercado descifra el siguiente paso del BCE.
Un 2026 que empieza “tranquilo”, pero no decide la película
Lo ocurrido hasta ahora encaja con un arranque de año más bien técnico: pequeños movimientos, ajustes de milésimas y mucha prudencia. Para quien tenga revisión anual, la comparación interanual puede ser la clave para notar cierto alivio. Para quien revise en semestral, el resultado puede ser distinto.
En ambos casos, la idea central es la misma: el Euríbor ya ha dejado la primera bajada del año, pero el verdadero impacto se medirá cuando enero cierre su media definitiva. Y, como siempre, el índice seguirá siendo el termómetro diario de una preocupación muy española: cuánto se paga por la hipoteca.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el Euríbor que se usa para revisar una hipoteca variable en España?
Normalmente se utiliza el Euríbor a 12 meses y, en la mayoría de contratos, se aplica la media mensual del mes anterior a la revisión.
¿Por qué baja mi tráfico o mi cuota si el Euríbor diario apenas se mueve?
Porque la revisión se calcula con la media mensual, no con el dato de un solo día. Un cambio pequeño, repetido en el mes, puede alterar el promedio y la cuota.
¿Qué diferencia hay entre revisión anual y semestral del Euríbor?
La anual compara con el mismo mes del año anterior; la semestral compara con la media de hace seis meses. Por eso una hipoteca puede subir aunque el Euríbor esté más bajo que hace un año.
¿Qué papel tiene el BCE en la evolución del Euríbor?
El BCE marca el tono de la política monetaria (tipos e inflación) y eso influye en las expectativas del mercado interbancario. El Euríbor suele moverse anticipando o digiriendo esas expectativas.
