España roza los 35 millones de vehículos asegurados: el “termómetro” digital del FIVA confirma una recuperación sostenida del parque móvil

seguro para vehículos coches

España circula con más coches —y no es una sensación—. El parque de vehículos asegurados en el país alcanzó una media de 34.723.151 unidades durante el cuarto trimestre de 2025, lo que supone un aumento de 746.540 vehículos frente al mismo periodo del año anterior. En términos interanuales, el crecimiento fue del 2,2 %, el avance más pronunciado desde el cuarto trimestre de 2018 y una señal de que, tras la moderación de los años de pandemia, el parque móvil ha entrado en una fase de recuperación con tracción propia.

El dato procede del Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA), que compila información de los meses de octubre, noviembre y diciembre y que, por su naturaleza, funciona como un indicador especialmente fiable: en España es obligatorio contar con un seguro de responsabilidad civil para circular, por lo que el fichero ofrece una fotografía muy cercana a la realidad del parque automovilístico nacional, incluyendo turismos, motocicletas, furgonetas, camiones o autobuses.

Quince trimestres seguidos de crecimiento: la tendencia ya no parece coyuntural

Más allá del titular anual, hay una cifra que explica por qué el sector habla de “recuperación estructural”. Entre el tercer y el cuarto trimestre de 2025, el parque creció un 0,4 %, equivalente a 138.735 vehículos más. Con ello se encadenan quince trimestres consecutivos de subidas, lo que implica casi cuatro años de crecimiento ininterrumpido.

La secuencia de 2025 también muestra una aceleración gradual: en el tercer trimestre la media fue de 34.584.416 vehículos asegurados y el crecimiento interanual se situó en 2,03 %. El salto al cierre del año, hasta 34.723.151 y 2,2 %, refuerza la idea de un ritmo alcista continuado.

En términos de “movimiento” del parque —altas y bajas—, el último trimestre del año registró 4.778.531 altas frente a 4.610.451 bajas, con un saldo neto positivo de 168.080 unidades.

Qué significa para un medio tecnológico: más vehículos, más datos, más complejidad operativa

Que el parque móvil crezca no es solo una cuestión de tráfico o de economía doméstica. Desde una óptica tecnológica, el aumento sostenido del número de vehículos en circulación tiene implicaciones directas en tres capas: dato, operación y riesgo.

1) El FIVA como señal de “movilidad real” en un país digitalizado
En un entorno en el que la movilidad se analiza con sensores, telepeajes, apps de navegación y plataformas de seguros, disponer de un indicador basado en pólizas obligatorias convierte al FIVA en un “termómetro” robusto. Es decir, no mide intención, mide presencia efectiva de vehículos asegurados que circulan o pueden circular. En la práctica, esta clase de fuente es útil para interpretar tendencias sin depender únicamente de matriculaciones o de percepciones.

2) Presión sobre el ecosistema de servicios: de la gestión de pólizas a la posventa
Más parque implica más volumen potencial en procesos asociados: altas, bajas, siniestros, recambios, logística y atención al cliente. Para el sector asegurador, esto tiende a empujar la automatización —tramitación digital, detección de fraude, analítica avanzada— porque la complejidad crece aunque el margen de mejora operativa sea limitado. Para talleres y posventa, el incremento del parque es, de forma indirecta, un impulso a la digitalización de la relación con el cliente, la gestión de stock y la planificación de reparaciones.

3) El “lado B” tecnológico: identidad, interoperabilidad y ciberseguridad
A medida que los vehículos se convierten en objetos más conectados y el ecosistema se apoya más en datos (pólizas, historial, trazabilidad de altas y bajas), crece la importancia de la interoperabilidad de sistemas y de la protección de información. El crecimiento del parque no describe por sí solo el nivel de conectividad de los vehículos, pero sí amplía el perímetro operativo de las organizaciones que gestionan esa movilidad: más usuarios, más expedientes, más puntos de contacto digital.

Una lectura de fondo: más parque no equivale a un parque “mejor”

El crecimiento del parque móvil puede interpretarse como un síntoma de recuperación —más actividad, más adquisiciones netas, más circulación asegurada—, pero no necesariamente implica modernización del parque o mejoras en eficiencia. El dato que aporta el FIVA es contundente en volumen y tendencia; el debate público y empresarial suele girar después hacia la composición: qué tipos de vehículos crecen, cuánto pesa la renovación y cómo se traduce esto en movilidad sostenible, seguridad vial o infraestructuras. Esa discusión exige otras métricas y no se desprende directamente del indicador del parque asegurado.

Lo que sí deja claro la estadística del cuarto trimestre es que el parque no solo crece: acelera respecto a años recientes y consolida una trayectoria de incrementos trimestrales consecutivos. En un país que roza la barrera de los 35 millones de vehículos asegurados, la movilidad —y su gestión digital— seguirá siendo un asunto central para aseguradoras, administraciones y empresas tecnológicas que orbitan alrededor del automóvil.


Preguntas frecuentes

¿Qué es el FIVA y por qué se considera un indicador fiable del parque móvil en España?
El FIVA es el Fichero Informativo de Vehículos Asegurados. Al ser obligatorio el seguro de responsabilidad civil para circular, el fichero ofrece una imagen muy fiel de los vehículos asegurados en el país.

¿Cuántos vehículos asegurados había en España al cierre de 2025 según UNESPA?
La media del cuarto trimestre de 2025 fue de 34.723.151 vehículos asegurados, según los datos del FIVA.

¿Por qué es relevante que se acumulen quince trimestres seguidos de crecimiento?
Porque indica una tendencia sostenida durante casi cuatro años, lo que UNESPA interpreta como una recuperación estructural tras la moderación de los años de pandemia.

¿Qué impacto puede tener el aumento del parque móvil en la digitalización del sector asegurador?
Un mayor volumen de vehículos suele exigir más eficiencia operativa: automatización de altas/bajas, gestión digital de siniestros y mejor analítica para gestionar complejidad y riesgo.

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