En la era del Wi-Fi 7, la fibra de 1 Gb/s y el despegue de las redes de 10 Gb/s en entornos profesionales, hablar de un módem RTB suena a arqueología. Y, sin embargo, a finales de 2025 un hilo en BandaAncha.eu demostró algo que muchos daban por imposible: aún hay quien consigue conectarse a Internet “a la vieja usanza” desde una línea de fibra, escuchando el pitido clásico, negociando la portadora… y navegando (con paciencia) como si el tiempo hubiese vuelto 25 años atrás.
La escena es muy de 2026: un usuario encuentra un portátil antiguo (con módem telefónico integrado), localiza un número de acceso supuestamente operativo en España y prueba suerte. En algunos casos el “handshake” falla si la llamada va por VoIP y entra en juego compresión de audio, cancelación de eco o jitter. En otros, sorprendentemente, la conexión llega a establecerse, aunque lejos del mito de los 56k: en el propio hilo se habla de conexiones que se quedan en 19,2 kb/s y que se cortan a los pocos minutos.
Esa mezcla de nostalgia y realidad técnica abre una pregunta interesante: si hoy casi nadie usa un módem, ¿por qué aún es posible… y para qué querría alguien mantener vivo algo así?
Por qué conectar un módem en 2026 no es “lo normal”
La primera razón es obvia: la infraestructura ha cambiado. El acceso telefónico clásico dependía de una red de cobre conmutada (PSTN) pensada para transportar voz analógica con una calidad muy predecible. Gran parte de esa red se está apagando o transformando. En España, el cierre progresivo de centrales de cobre lleva años en marcha y el objetivo es culminar la retirada del cobre en favor de fibra y servicios asociados.
La segunda razón es menos evidente: aunque “haya teléfono”, ya no siempre hay una ruta analógica “limpia”. Muchas llamadas, incluso las que el usuario percibe como una llamada normal, pasan por tramos VoIP y sistemas de tratamiento de audio (codecs, buffers, VAD, cancelación de eco…). Eso es perfecto para voz humana; para un módem, es veneno.
Por eso en el hilo se ve el patrón típico: con ciertas líneas o configuraciones el módem no negocia bien, o negocia a velocidades bajas (19,2 kb/s) y con inestabilidad.
El mito de los 56k y por qué hoy es todavía más difícil
Hay un punto clave que suele olvidarse: el “56k” nunca fue magia garantizada. Técnicamente, V.90/V.92 se apoyaba en que parte del camino entre el proveedor y el usuario fuese digital y que hubiera como máximo una conversión digital-a-analógica en el trayecto hacia el módem del cliente. Si había más conversiones, ruido o limitaciones de línea, la velocidad bajaba. Esto se explica de forma muy clara en documentación técnica de U.S. Robotics (condición de una sola conversión D/A) y en FAQs de fabricantes que describen V.90 como un estándar pensado para ISPs conectados digitalmente a la red telefónica.
En 2026, con troncales modernizadas y tramos VoIP, ese “camino ideal” es aún menos frecuente. Resultado: incluso cuando un módem consigue enlazar, lo habitual es quedarse en cifras que hoy parecen simbólicas.
Entonces… ¿tiene sentido mantener vivo el dial-up?
Depende del “para qué”. Para el usuario medio, la respuesta es no. Pero hay varios casos donde mantenerlo (o recrearlo) sí tiene sentido.
1) Valor educativo y cultural: entender Internet “por debajo”
El dial-up es una clase práctica de redes: modulación, negociación, latencia, errores, y el contraste brutal entre un enlace de kilobits y la web moderna. En un mundo donde casi todo es abstracto, la experiencia de “marcar” y ver cómo se establece un enlace enseña conceptos que hoy se dan por supuestos.
2) Retroinformática y comunidades que conservan servicios
No es solo romanticismo. Hay gente conectando equipos antiguos, consolas con módem, o experimentando con nodos dial-up “de laboratorio”. En el hilo se menciona incluso el montaje de nodos con Asterisk y pppd, y el interés por encontrar numeración geográfica para evitar costes de 901, además de compartir tarifas observadas en llamadas a un nodo concreto.
3) Casos de “compatibilidad” con hardware legado
En industria, administración o entornos muy conservadores aún existen dispositivos heredados diseñados para operar sobre línea telefónica (telemetría antigua, datáfonos veteranos, sistemas de control muy específicos). Lo normal es migrarlos, pero a veces el coste o el riesgo operativo hace que se mantengan “puentes” durante más tiempo del previsto.
4) Resiliencia: como canal de emergencia… con matices
La idea de un canal alternativo suena bien, pero hay que ser honestos: depender de una infraestructura telefónica que se está retirando limita su valor real como “plan B” masivo. Aun así, en un entorno controlado (por ejemplo, una demo técnica o un laboratorio), tener un enlace de baja velocidad pero independiente de la red IP principal puede ser útil para pruebas o para entender cómo se degradan las comunicaciones.
Los límites prácticos en 2026: web moderna, cifrado y costes
Incluso si el enlace funciona, la web actual está diseñada para anchos de banda muy superiores: páginas pesadas, múltiples peticiones, vídeo embebido, actualizaciones automáticas, y cifrado TLS por defecto. Navegar es posible, pero es habitual que una simple portada tarde minutos, como reflejan experiencias del propio hilo.
Además está el coste: en el foro se comparten precios por minuto y establecimiento para llamadas a un número 901, con diferencias según operador, lo que convierte la “nostalgia” en algo que conviene medir antes de dejarlo horas conectado.
La conclusión incómoda
Mantener vivo el dial-up no es una necesidad tecnológica moderna; es, sobre todo, una decisión cultural, educativa o experimental. Y, aun así, su persistencia dice algo importante: cuando una tecnología es simple y está bien entendida, puede sobrevivir décadas… aunque sea en los márgenes, como un recordatorio de cómo era Internet cuando cada bit importaba.
Preguntas frecuentes
¿Se puede usar un módem RTB sobre una línea de fibra en España?
A veces sí, pero no es lo habitual. Depende de cómo el operador transporte la llamada (si introduce VoIP, qué codec usa y si hay tratamiento de audio). Hay casos reales de conexiones a baja velocidad reportados por usuarios, pero la estabilidad no está garantizada.
¿Por qué casi nunca se alcanzan 56 kb/s hoy?
Porque 56k (V.90/V.92) requería condiciones muy específicas en la red telefónica, incluyendo limitar las conversiones digital-analógico en el trayecto. Con redes modernizadas y tramos VoIP, esas condiciones son menos frecuentes.
¿Tiene sentido montar un “servidor dial-up” hoy en día?
Para producción, normalmente no. Para laboratorio, retroinformática o formación, sí: permite recrear servicios y probar equipos antiguos. En comunidades técnicas se menciona el uso de Asterisk y pppd como base de este tipo de montajes.
¿El apagado del cobre hace imposible el dial-up?
Lo dificulta cada vez más. El cierre progresivo de centrales y la migración a fibra/VoIP reduce la disponibilidad de rutas analógicas adecuadas para módem. En España, el proceso de apagado del cobre lleva años avanzando y está planificado para culminar con el cierre total.
Referencias: Banda Ancha y Revista Cloud
