Amazon Leo ya tiene satélites suficientes para empezar a plantar cara a Starlink

Amazon Leo, la red de Internet por satélite antes conocida como Project Kuiper, ha alcanzado un punto importante en su despliegue. Tras el último lanzamiento con un cohete Atlas V de United Launch Alliance desde Cabo Cañaveral, la compañía supera ya los 390 satélites en órbita baja y asegura que dispone de capacidad suficiente para iniciar su servicio en las primeras zonas objetivo durante este año.

La cifra todavía queda muy lejos de Starlink, pero cambia el tono de la competición. Amazon Leo deja de ser una promesa industrial para entrar en la fase en la que puede empezar a ofrecer conectividad real, aunque de forma limitada y progresiva. El servicio no arrancará con cobertura global plena, sino en determinadas latitudes, con una expansión que dependerá de nuevos lanzamientos, más capacidad y una red terrestre preparada para soportar el tráfico.

Un arranque limitado, pero ya comercial

El último lanzamiento añadió 29 satélites a la constelación de Amazon Leo. Según Reuters, la compañía ha colocado con éxito 394 de 398 satélites lanzados desde abril de 2025, dentro de un plan que prevé superar los 3.200 satélites para ofrecer cobertura global. Chris Weber, responsable de negocio y producto de Amazon Leo, ha señalado que la red ya puede iniciar servicio continuo en sus primeras latitudes objetivo, aunque todavía queda trabajo para elevar satélites recién lanzados a su altitud operativa.

El detalle importa porque Amazon no está diciendo que vaya a competir de tú a tú con Starlink desde el primer día. Habla de un servicio inicial, previsiblemente más parecido a una fase temprana que a una red madura. Las primeras zonas podrían situarse cerca de los polos y avanzar hacia el ecuador conforme aumente el número de satélites en órbita.

La propuesta de Amazon Leo se apoya en tres tipos de terminales. La opción más pequeña, heredera del diseño compacto de Kuiper, apunta a velocidades de hasta 100 Mbps; el terminal estándar o profesional se ha presentado con hasta 400 Mbps; y Leo Ultra, orientado a empresas, aviación y usos de alta demanda, promete hasta 1 Gbps de bajada y 400 Mbps de subida.

Esa variedad deja claro que Amazon no mira solo al usuario rural doméstico. Quiere entrar también en empresas, gobiernos, operadores, conectividad aérea, marítima y servicios donde su integración con AWS puede ser un argumento comercial importante.

Starlink sigue teniendo una ventaja enorme

La comparación con Starlink es inevitable, pero debe hacerse con cuidado. SpaceX cuenta ya con más de 10.000 satélites Starlink operativos o desplegados, según distintos recuentos recientes, mientras Amazon Leo acaba de cruzar el umbral de los 390. SpaceX, además, lleva años vendiendo servicio comercial, ajustando terminales, ampliando cobertura y acumulando experiencia en operación real.

RedTipo de órbitaEstado actualSatélites aproximadosEnfoque principal
StarlinkLEOServicio comercial maduroMás de 10.000Hogares, empresas, movilidad, aviación, marítimo y defensa
Amazon LeoLEOInicio previsto este año en zonas limitadasMás de 390Hogares, zonas remotas, empresas, gobiernos y aviación
Eutelsat OneWebLEOServicio activo global B2BMás de 600Empresas, gobiernos, telcos, movilidad, aviación y marítimo
SES O3b mPOWERMEOServicio comercial activoConstelación de 13 satélites previstaEmpresas, telcos, cruceros, gobiernos y conectividad crítica
Telesat LightspeedLEODespliegue pendiente198 previstosEmpresas, gobiernos y conectividad profesional
Viasat / HughesNetGEOServicio activo tradicionalMenos satélites, muy alta capacidad por unidadInternet rural, aviación, marítimo y servicios gestionados

Starlink es hoy la referencia por cobertura, disponibilidad y volumen. Amazon puede tener satélites más recientes y una arquitectura pensada desde el inicio para integrarse con su nube, pero todavía necesita densidad orbital. En una red LEO, la cantidad de satélites no es un simple número de marketing: condiciona la continuidad del servicio, la capacidad por zona, la latencia percibida y la estabilidad en horas de mayor uso.

Eutelsat OneWeb también es un competidor real, aunque con un enfoque distinto. Su constelación LEO de más de 600 satélites está orientada sobre todo a conectividad profesional, operadores, gobiernos, aviación, barcos y zonas remotas, no tanto al mercado residencial masivo de Starlink.

SES juega otra liga con O3b mPOWER, en órbita media. No compite tanto por tener miles de satélites, sino por ofrecer capacidad y latencia predecible para clientes empresariales, telcos, cruceros y administraciones. SES habla de unos 150 milisegundos de latencia predecible en su red MEO, una cifra superior a la de LEO, pero con una propuesta centrada en estabilidad y servicios gestionados.

Telesat Lightspeed es otro nombre a seguir, aunque llega tarde. Su constelación LEO, pensada para clientes empresariales y gubernamentales, ha visto retrasado su lanzamiento comercial hasta 2028 por demoras en componentes clave.

El cuello de botella está en los lanzamientos

Amazon no parece tener su principal problema en fabricar satélites, sino en colocarlos en órbita al ritmo necesario. La compañía ha reservado decenas de lanzamientos con ULA, Blue Origin, Arianespace y SpaceX, pero algunos cohetes clave para acelerar el despliegue, como Vulcan y New Glenn, han sufrido retrasos o incidencias técnicas.

Ese punto será decisivo. Starlink tiene una ventaja que ningún otro competidor posee hoy: SpaceX controla sus propios lanzadores Falcon 9, reutiliza etapas con alta frecuencia y puede poner satélites en órbita a un ritmo muy difícil de igualar. Amazon, en cambio, depende de una combinación de proveedores, incluidos rivales directos como SpaceX.

La llegada de Vulcan puede mejorar la cadencia frente al Atlas V, ya que permite cargas mayores por misión. Pero incluso con cohetes más capaces, Amazon necesitará muchos lanzamientos para pasar de una cobertura inicial a una red comparable en disponibilidad a Starlink.

La competencia puede cambiar precios y servicios

La entrada de Amazon Leo puede ser buena noticia para el mercado. Starlink ha crecido casi sin un rival residencial LEO de escala similar, y eso le ha permitido marcar buena parte del ritmo en precios, terminales, planes de datos y modalidades de servicio. La presencia de Amazon puede presionar en tarifas, acuerdos empresariales, conectividad para aerolíneas y paquetes integrados con servicios cloud.

La batalla no será solo por llevar Internet a una casa aislada. También estará en aviones, barcos, defensa, emergencias, operadores móviles, redes privadas, zonas rurales y servicios híbridos donde el satélite actúa como respaldo o como única vía de conexión.

Amazon Leo empieza tarde, pero no empieza pequeño. Tiene dinero, capacidad industrial, AWS, acuerdos comerciales y una marca capaz de entrar en mercados donde Starlink ya ha demostrado que existe demanda. Su reto será convertir esos recursos en cobertura real, buena experiencia de usuario y disponibilidad suficiente.

Starlink seguirá siendo imparable a corto plazo por escala y madurez, pero por primera vez aparece un rival con músculo suficiente para obligarle a competir de verdad. Amazon Leo aún no ha ganado nada, pero ya ha cruzado la línea que separa los planes de PowerPoint de una red que empieza a funcionar.

Preguntas frecuentes

¿Amazon Leo ya puede competir con Starlink?
Puede empezar a competir en zonas concretas, pero todavía no a escala global. Starlink tiene una constelación mucho más grande y años de servicio comercial activo.

¿Cuántos satélites tiene Amazon Leo?
Tras el último lanzamiento, Amazon Leo supera los 390 satélites desplegados en órbita baja.

¿Qué otros competidores reales tiene Starlink?
Además de Amazon Leo, destacan Eutelsat OneWeb en LEO, SES O3b mPOWER en órbita media, Telesat Lightspeed cuando entre en servicio y los operadores GEO tradicionales como Viasat o HughesNet.

Scroll al inicio