Las empresas se lanzan a la inteligencia artificial, pero se topan con un problema inesperado: falta de preparación humana

Un informe global revela que los directivos confían cada vez menos en sus estrategias de IA y que escasean habilidades clave como la creatividad, el pensamiento crítico o el liderazgo

La inteligencia artificial ya no es cosa del futuro: está en todas partes, desde las empresas hasta nuestras casas. Sin embargo, mientras muchas compañías se apresuran a adoptar nuevas tecnologías, un informe internacional publicado por Akkodis lanza una advertencia clara: la confianza de los líderes empresariales en sus estrategias de IA ha caído drásticamente, y el motivo principal no es técnico, sino humano.

La encuesta, realizada a más de 2.000 altos cargos en 13 países, recoge la opinión de 500 CTOs (responsables de tecnología) y revela que la confianza en los planes de implementación de IA ha bajado 11 puntos en solo un año, pasando del 69 % en 2024 al 58 % en 2025. En el caso de los propios CTOs, la caída es aún más significativa.

¿Qué está fallando?

Aunque las inversiones en inteligencia artificial siguen creciendo, muchos responsables tecnológicos reconocen que hay un desajuste entre las expectativas y la realidad. La tecnología avanza más rápido que las personas, y eso está generando desconfianza, bloqueos internos y falta de resultados.

“La IA no transforma por sí sola. Si las personas no entienden cómo usarla, cómo tomar decisiones con ella o cómo aplicarla a su trabajo diario, simplemente no funciona”, resumen los autores del informe.

Uno de los datos más llamativos es que solo el 55 % de los CTOs cree que sus directivos entienden lo suficiente de IA como para liderar con éxito. Y entre los trabajadores, esa percepción baja aún más.

Más allá de la tecnología: faltan habilidades humanas

El informe también destaca un giro importante en las habilidades más demandadas. Antes, las empresas se centraban en perfiles puramente técnicos, como especialistas en datos o ciberseguridad. Ahora, las carencias más importantes están en capacidades humanas, como:

  • Creatividad e innovación (44 %)
  • Pensamiento crítico (36 %)
  • Liderazgo (39 %)

Este cambio refleja que no basta con saber usar herramientas de IA, sino que hace falta entenderlas, interpretarlas, tomar decisiones con criterio y actuar con responsabilidad.

“Las organizaciones que triunfen con la IA serán aquellas que combinen lo mejor de la tecnología con lo mejor del ser humano”, explica Cristopher Kuehl, vicepresidente de IA en Akkodis.

Formación sin foco: el error que muchas empresas están cometiendo

A pesar de que muchas compañías han apostado por la formación y el reciclaje profesional, el estudio advierte que gran parte de esos esfuerzos no están funcionando. ¿El motivo? Se forman equipos sin saber exactamente qué habilidades faltan, qué se necesita en cada puesto o cómo medir el impacto real de la formación.

El resultado es que los empleados aprenden cosas, pero no las aplican. Y la empresa sigue sin estar lista para usar la IA de forma útil.

Además, el informe señala que solo el 20 % de los CTOs están invirtiendo en herramientas que permitan analizar con precisión qué capacidades hay y cuáles faltan. Es decir, se está invirtiendo mucho, pero a ciegas.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Los expertos de Akkodis proponen un enfoque diferente: dejar de ver la formación como un extra y convertirla en parte esencial del trabajo diario. La clave está en lo que llaman “la capa de habilitación”: integrar el aprendizaje en las herramientas, procesos y tareas del día a día, para que aprender y trabajar vayan de la mano.

Esto incluye:

  • Usar datos para saber qué necesita cada equipo.
  • Diseñar formación práctica, no solo teórica.
  • Involucrar a los empleados en el diseño de soluciones.
  • Apostar por el talento interno, en lugar de buscar siempre fuera.

“No se trata de contratar expertos en IA, sino de formar a todos los trabajadores para que puedan colaborar con ella”, señala Mehdi Mounsif, uno de los responsables técnicos del informe.

Un reto de personas, no de máquinas

En un momento donde la inteligencia artificial parece imparable, el mensaje del estudio es claro: las empresas que triunfen no serán las que tengan más tecnología, sino las que mejor preparen a sus personas para convivir y crecer con ella.

Para los responsables tecnológicos, este es un reto enorme, pero también una oportunidad única. Si se hace bien, la IA puede ayudar a liberar el talento humano, y no a sustituirlo.

“Los líderes del futuro no serán los que más saben de algoritmos, sino los que mejor sepan conectar tecnología con personas”, concluye el informe.

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